El ambicioso corredor bioceánico Mendoza, una iniciativa que busca unir Argentina con la costa de la Región de Valparaíso, avanza en sus gestiones ante diversas autoridades chilenas. El proyecto es liderado por la empresa nacional Beler S.A. en conjunto con la firma singapurense International Nusantara Investment Pte., planteando una inversión total de US$9.600 millones para transformar la infraestructura logística entre ambos países.
¿En qué consiste técnicamente este trazado transandino? La propuesta contempla una red ferroviaria diseñada para carga y pasajeros que incluye la construcción de un túnel ferroviario de 54 kilómetros entre Uspallata y Los Andes. Además, el plan detalla una doble vía electrificada de 420 kilómetros, un centro modal de cargas ubicado en Longotoma y la creación de un puerto submarino de aguas profundas en la comuna de La Ligua, enfocado en el transporte de granos desde Argentina, Brasil y otras naciones del cono sur.
Sostenibilidad y respaldo político
Más allá de la envergadura civil, los impulsores del megaproyecto aseguran que la infraestructura integrará fuentes de energías renovables y plantas destinadas a la conversión de residuos en energía. Estas características han generado interés en los gobiernos locales, donde el alcalde de La Ligua, Manuel Rivera, ha valorado la iniciativa y se ha mostrado abierto a colaborar en su evaluación, reforzando el potencial de la zona como eje estratégico del comercio internacional.
Por su parte, el delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, sostuvo encuentros con los inversionistas para analizar los detalles técnicos enfocados en el movimiento de granos. Ante la complejidad de la propuesta, la autoridad derivó los antecedentes a la Cancillería para analizar la viabilidad de aplicar el Tratado de Maipú, acuerdo bilateral suscrito en octubre de 2009 que busca potenciar la integración física y económica entre Chile y Argentina.
Próximos pasos en Cancillería
El escenario actual del proyecto se encuentra en una fase de validación institucional. La Subsecretaría de Relaciones Exteriores confirmó la recepción de una solicitud de audiencia, recomendando que las gestiones sean canalizadas específicamente a través de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), dado el perfil eminentemente técnico y comercial que requiere esta obra de gran escala. Queda por ver si el marco del Tratado de Maipú permitirá agilizar una tramitación que promete cambiar el mapa del transporte regional.