La cantautora mexicana Julieta Venegas está en medio de una fuerte controversia tras el lanzamiento de su nueva canción, “La niña futbolista”. La pieza, presentada en el marco del Mundial 2026, ha generado un rechazo inmediato en redes sociales, donde los usuarios cuestionan tanto el tono de la obra como su trasfondo político.
El tema es una versión actualizada de una composición lanzada originalmente en 2003. La letra narra la historia de una pequeña que insiste en jugar fútbol pese a la presión familiar para que prefiera las muñecas. Conforme avanza la historia, la protagonista logra llegar a la cancha, destacar por su talento goleador y captar el interés de diversos equipos profesionales.
Polémica por la alianza gubernamental
De acuerdo con información publicada por el diario mexicano El Universal, la canción fue presentada oficialmente durante una de las conferencias matutinas de la presidenta Claudia Sheinbaum. Se confirmó que el proyecto nació como una iniciativa impulsada por la Secretaría de las Mujeres de México.
Esta vinculación directa con el Ejecutivo ha sido el principal motor de las críticas. En plataformas como Instagram, usuarios han calificado a la artista como “vendida” y han cuestionado su participación en temas políticos con mensajes como: “el país cayéndose y tú entrándole al juego político. Qué triste” o “Gracias por apoyar NARCOGOBIERNOS”. La intensidad del conflicto llevó a que la sección de comentarios en el video oficial de YouTube fuera deshabilitada.
¿Una canción de Mundial atípica?
Más allá de la política, muchos seguidores han comparado el tema con otros himnos futbolísticos tradicionales, como la reciente “Dai Dai” de Shakira o la canción “Champions (WC 26)” del creador de contenido Speed, argumentando que la versión de Julieta Venegas carece de la energía típica que se espera para un evento deportivo de tal magnitud. Otros críticos han señalado la aparente contradicción de utilizar un enfoque feminista para promocionar un Mundial de fútbol masculino.
Frente a este escenario, la artista respondió a través de su oficina de representación:
“Todo el tiempo que trabajamos la canción imaginé a una niña que sueña con jugar fútbol, y que alguien le dice que no se puede. Me gustó inspirar a niñas y grandes a que no se dejen detener ante los obstáculos que otras personas les ponen, sino que vayan tras lo que desean. La hice con mucho cariño; espero que les inspire a jugar y divertirse. Creo que a todas las mujeres nos ha tocado que nos digan algo que en teoría no puede hacer una mujer”.
Actualmente, el debate sobre el rol de los artistas en campañas oficiales sigue abierto en redes sociales. ¿Logrará la canción superar esta etapa de rechazo o quedará marcada permanentemente por su origen político?