La paradoja del mercado laboral chileno
El mercado laboral en Chile atraviesa un escenario complejo. Mientras la tasa de desempleo alcanzó un 9,1% en el trimestre móvil febrero-abril, según datos entregados por el INE, existe una demanda insatisfecha de profesionales en sectores estratégicos. Áreas como la inteligencia artificial (IA), la minería, la energía y la transformación digital siguen buscando talento calificado con urgencia.
Juan Reimann, CEO de TRC Recruitme, explica que esta situación se explica por una brecha entre la oferta de profesionales senior y los nuevos requerimientos empresariales. La automatización ha permitido que equipos más reducidos asuman tareas que antes requerían más personas, lo que ha extendido los tiempos de recolocación para muchos trabajadores experimentados en el mercado actual.
Transformación digital y nuevas competencias
La digitalización ha cambiado el paradigma de contratación. Hoy, las empresas no solo buscan especialistas en tecnología, sino perfiles que combinen el conocimiento técnico con una capacidad superior para mejorar la productividad mediante herramientas digitales. Según Reimann, la habilidad central radica en utilizar la IA para optimizar procesos, superando la ejecución mecánica de tareas.
Esta tendencia es respaldada por datos de Accenture en su estudio Pulse of Change. El 86% de los líderes empresariales planea incrementar sus inversiones en inteligencia artificial hacia el año 2026. Sin embargo, existe un cuello de botella preocupante: apenas un 20% de la fuerza laboral percibe que cuenta con las capacidades técnicas necesarias para aprovechar estas herramientas.
El caso de la minería y energía
Carlos Larraín, CEO de TRES60 by SGS, desmitifica la idea de que la tecnología eliminará puestos de trabajo. Al contrario, proyectos de operación remota, electrificación, energías limpias y autonomía están generando empleos de mayor valor. Larraín destaca que la clave para los profesionales tradicionales —como ingenieros, geólogos y técnicos— es integrar el análisis de datos a su gestión diaria.
«La decisión basada en datos es más certera que la basada únicamente en la experiencia», asegura Larraín. Esta integración entre el criterio humano y la potencia de la IA permite una gestión mucho más eficiente, aunque requiere un proceso constante de reconversión laboral y capacitación técnica especializada.
La importancia de las habilidades blandas
Más allá de la digitalización, las empresas continúan valorando capacidades humanas fundamentales. En entornos donde la tecnología tiende a desagrupar a los equipos, habilidades como el liderazgo, la comunicación asertiva y el trabajo colaborativo se han convertido en elementos diferenciadores clave.
Para Larraín, estas competencias sociales son irreemplazables por algoritmos. La demanda por talento que pueda combinar un alto nivel técnico con la capacidad de gestionar personas seguirá siendo la tendencia predominante en el mercado chileno durante los próximos años, marcando la diferencia entre quienes logran adaptarse y quienes quedan rezagados ante la evolución del sector productivo.