Una intervención televisiva de Daniela Aránguiz en el programa ‘Sígueme’ de TV+ reveló la molestia de la ex Mekano con Camila Andrade. La situación escaló a un fuerte recado público, lo que desató especulaciones sobre un posible coqueteo entre Andrade y la actual pareja de Aránguiz, José Manuel “Cuco” Cerda.
Mientras el panel debatía sobre la relación de Francisco Kaminski, Aránguiz interrumpió abruptamente para dirigirse directamente a Andrade. “Le quiero decir algo a Camila Andrade. Este canal es muy pequeño, tengo gente que me cuenta muchas cosas y sé perfectamente lo que pasa”, comenzó. Añadió que “llevo mucho más tiempo trabajando en este canal que usted, señorita Camila Andrade. Y, por ahora, solo le voy a decir una cosa: yo me llamo Daniela Aránguiz, no me llamo Carla Jara”.
Aunque en un principio Aránguiz se negó a detallar los motivos, generando un velo de misterio sobre el conflicto, sí dejó una advertencia: “Ella sabe por qué lo digo, no necesito explicar nada más. Con eso me basta. La próxima vez lo conversamos cara a cara”, sentenció. La tensión en el estudio era evidente, y los rumores sobre un acercamiento entre Andrade y Cuco Cerda, quienes comparten pantalla en ‘Noche de Suerte’, se intensificaron.
Posteriormente, en una conversación con el programa ‘Hay que decirlo’, Daniela Aránguiz confirmó las especulaciones y reveló el origen de su enojo. “Tú sabes que siempre hay alguien de los canales que te cuentan las cosas, aunque uno no esté”, explicó. La causa fue un comentario de Andrade a su pareja, Cerda: “Me contaron que ella, en toda la buena onda, le dijo al Jose: ‘Oye, ¿nos podríamos ir juntos al programa después de este programa?’”.
Aránguiz intentó restar dramatismo al incidente, sugiriendo que “Puede ser que haya sido coqueteo, así como también pudo ser como para ahorrarse bencina”. Sin embargo, dejó clara su postura inflexible sobre los límites en su relación.
“A mí no me gustan esas cosas, yo soy clarita; cuando las personas tienen cierta reputación que les gusta meterse en relaciones… yo no creo en las amistades con mi pololo de mujer, punto. Él (Cuco Cerda) lo tiene clarísimo. Uno tiene que dejar la raya marcada. Yo soy así de frentón, nada de cosas”.
Este episodio subraya la postura de Aránguiz sobre la lealtad y los límites en las relaciones, dejando un precedente claro para futuras interacciones en el ámbito televisivo.