La Tasa de Política Monetaria (TPM) se mantendría en 4,5% durante la reunión del próximo 16 de junio, según las expectativas del mercado. Esta proyección se sustenta en una economía local que muestra una débil actividad y cifras poco alentadoras, a la espera del próximo reporte del IPC de mayo que será publicado el lunes.
¿Qué dicen las proyecciones para el costo de la vida? Los economistas estiman que la inflación de mayo exhibiría una moderación, situándose en un rango de entre 0,3% y 0,5%. No obstante, existe inquietud sobre qué ocurrirá si los precios se disparan más allá del sector de los combustibles, ya que esto le restaría maniobrabilidad al ente emisor para reducir las tasas en el futuro.
¿Por qué el Banco Central mantiene la cautela?
El origen de este escenario complejo se encuentra en el repunte inflacionario observado en marzo y abril. Este incremento fue gatillado principalmente por el alza en los combustibles tras la neutralización del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco) por parte del Gobierno. Solo con la variación de esos dos meses, la inflación anual ya alcanzó el 4%, alejándose de los objetivos planteados por el instituto emisor.
Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, advirtió sobre la aparición de efectos de segunda vuelta. Estos riesgos se ven potenciados por la fragilidad actual de la economía chilena, la cual se ha visto reflejada en un Imacec que marca números en rojo.
Si la presión viene principalmente de combustibles, el BC puede tratarla como un shock de oferta. Si se infiltra con más fuerza a servicios, arriendos o componentes más persistentes, el margen para bajar tasas se reduce.
Esta reflexión fue compartida por Emanoelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB. En la misma línea, el biministro Daniel Más mostró una postura prudente, señalando que el Gobierno monitorea de cerca el conflicto en Medio Oriente, evento que ha generado repercusiones negativas a nivel nacional.
Por ahora, el mercado se mantiene atento al dato del IPC, ya que este será el termómetro definitivo para confirmar si el Banco Central podrá iniciar una senda de recortes o si, por el contrario, deberá persistir con su actual postura restrictiva de 4,5% para controlar las presiones inflacionarias.