El periodista Nicolás Larraín sorprendió al confesar su profundo arrepentimiento por haber apoyado a José Antonio Kast en las últimas elecciones presidenciales. En una reciente emisión del podcast En las buenas y en las malas, que comparte junto a Pablo Mackenna, el comunicador admitió con frustración que su otrora candidato no ha cumplido con las expectativas, llegando a afirmar: “Ayer casi me paso a la izquierda”.
Larraín justificó su postura criticando el actual manejo comunicacional y una serie de decisiones tomadas bajo la administración de Kast. El periodista reconoció que su visión ha cambiado drásticamente tras observar el despliegue del Ejecutivo, lo que lo llevó a realizar una autocrítica sobre su postura previa frente al actual mandatario Gabriel Boric. “Todo mal, todo mal hecho, todo un plan que me hizo recordar todos los dichos de Kast; como yo critiqué tanto a Boric de hablar, hoy día miro a Boric y uno llega a un gobierno y criticas y el gallo por el que voté tiene la cagá para donde mires”, expresó con molestia.
Puntos críticos en la gestión de Kast
El comunicador enumeró una serie de medidas que, a su juicio, evidencian un mal gobierno. Entre los factores mencionados destacan los cambios en el Ministerio de Justicia, la controvertida decisión de retirar fondos al Sence y el aumento progresivo de la deuda externa. Asimismo, Larraín puso el foco en la deficiente comunicación interna entre los integrantes del equipo gubernamental.
Sobre la modificación en la vocería, el ex rostro de televisión fue tajante al señalar:
“Es la constatación de decir: ‘Fui pelotudo de hablar, ¿para qué hablamos tanto? Cállalos a todos, saca a la Mara Sedini, que nadie más hable pelotudeces. O sea, Boric lo hizo increíble, pareciera”.
Larraín reflexionó sobre la complejidad de administrar el país, admitiendo que a Kast le quedó grande el cargo una vez que debió enfrentar la realidad operativa del Estado. El periodista señaló: “Manejar esta cagada es tan grande y nosotros nos llenamos la boca y ahora tiene que pedir seis mil millones de dólares (…) Creíamos que teníamos todo bajo control y, hueón, es un zorrazo administrar un país. No hables tanto de los otros, esa es mi lección”.
La réplica de Pablo Mackenna
Ante la confesión, Pablo Mackenna desafió la lógica de su compañero de podcast. Cuestionó si el arrepentimiento de Larraín nace de una comprensión genuina sobre lo difícil que es gobernar o si, simplemente, se trata de una desilusión al ver que sus referentes políticos han fallado en sus promesas.
“Ves la cagada ahora y dices: ‘Voy a mirar con otros ojos el gobierno anterior porque veo que a mis santos si les ha costado tanto el problema es que es complicado administrar un país’, pero también pueden estar haciéndolo mal, también pueden haber mentido en todo lo que prometieron en campaña”, planteó Mackenna. Finalmente, Nicolás Larraín cerró la discusión reconociendo la validez de ese punto: “Es que es lo mismo que le critiqué a Boric con fuego en la boca”, admitió arrepentido, marcando un cambio definitivo en su mirada política sobre la actual administración.