Una fuerte tensión política se generó tras los incidentes que afectaron al ministro de las Culturas, Francisco Undurraga, quien fue increpado con gritos durante una función de la obra “La Pérgola de las Flores”. El evento, desarrollado en el Centro de Extensión del Instituto Nacional (CEINA) en el marco del Día de los Patrimonios, fue calificado por los diputados de la UDI como una “cobarde encerrona orquestada”.
La postura de la bancada UDI frente al incidente
A través de un comunicado oficial, los legisladores del gremialismo condenaron las agresiones y el uso de “funas” como herramienta de presión ideológica. Los parlamentarios señalaron explícitamente que estas acciones buscan imponer ideas mediante la intimidación y el amedrentamiento.
Lo ocurrido contra el ministro Undurraga demuestra el nivel de intolerancia de quienes hablan de diversidad y respeto, pero reaccionan con agresividad cuando enfrentan opiniones distintas a las suyas.
Polémica con Amparo Noguera
El conflicto escaló hacia el ámbito cultural tras las declaraciones de la actriz Amparo Noguera, quien negó cualquier participación en los hechos y rechazó los cuestionamientos emitidos por el secretario de Estado. Ante esto, la bancada de la UDI arremetió contra la intérprete, cuestionando su supuesta neutralidad política al recordarle su rol como figura central en el anterior proceso constitucional vinculado a sectores de izquierda.
Los legisladores indicaron que resulta “legítimo que el ministro plantee sus sospechas respecto de quiénes estuvieron detrás de esta operación organizada”, la cual, a su juicio, pretendía transformar una instancia patrimonial en un escenario de confrontación política. Además, criticaron lo que denominan una “superioridad moral” de ciertos actores del mundo artístico, señalando que muchos han sido beneficiarios de recursos públicos mientras mantienen un discurso crítico hacia la institucionalidad.
Llamado a la condena transversal
Para finalizar, los diputados reafirmaron su respaldo total a Francisco Undurraga. Instaron a que el resto del mundo político y cultural se pronuncie sin matices contra las funas ideológicas. Los parlamentarios enfatizaron que “ninguna diferencia política justifica la agresión, el matonaje ni las operaciones organizadas para amedrentar a una autoridad de Gobierno”. Por ahora, el oficialismo mantiene la defensa de sus figuras ante lo que califican como prácticas propias de la intolerancia, dejando abierta la interrogante sobre si este tipo de episodios se repetirán en futuras actividades públicas del Ejecutivo.