La desaparición y posible muerte de Lyhanna ha desatado una ola de indignación en Francia, centrando el debate en las ineficiencias del sistema judicial frente a delitos contra menores. La niña desapareció el 29 de mayo en Fleurance, un pueblo rural de 6.000 habitantes en el suroeste del país. Fue vista por última vez subiendo al vehículo de Jérôme B., un hombre de 41 años y padre de una amiga de la víctima.
Tras una intensa búsqueda, el pasado jueves las autoridades hallaron un cadáver en un silo agrícola abandonado, lugar donde el sospechoso había trabajado anteriormente. Aunque la identificación formal sigue en curso, la comunidad ha manifestado su dolor y rabia. Natacha Berthonneau, vecina de 57 años, señaló a la AFP que en su localidad “todo el mundo se conoce”, mientras que Stéphane, de 65 años, declaró: “Si la justicia hubiera hecho mejor su trabajo, quizá se habría podido evitar esta tragedia”.
Denuncias ignoradas y fallas judiciales
El diario Le Figaro reportó que el historial de Jérôme B. era conocido, lo que ha puesto en jaque la gestión del Ministerio de Justicia. Según la fiscal Clémence Meyer, el sujeto acumulaba tres denuncias graves:
- Diciembre de 2017: Denuncia por relación con una joven de 17 años, archivada en 2018 tras alegarse consentimiento.
- Enero de 2022: Denuncia por violación de una menor de 15 años ocurrida en 2020, archivada en mayo de 2024 por “falta de elementos”.
- Agosto de 2025: Denuncia por violaciones cometidas entre septiembre de 2024 y mayo de 2025, tras la cual el sospechoso jamás fue interrogado.
Ante la gravedad de los hechos, el presidente Emmanuel Macron reconoció que “ha habido un fallo” y que es imperativo aclarar las deficiencias del sistema. Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu ordenó una investigación administrativa con un plazo de 15 días para presentar conclusiones, mientras la gendarmería ha comenzado una revisión de casos sensibles que involucren menores.
El problema sistémico en cifras
El 73% de las denuncias por violencia sexual contra menores se archivan sin más trámite, es la gran olvidada de la justicia francesa.
Así lo afirmó Denis Roth-Fichet, secretario general de Civiise. Los datos de la comisión son alarmantes: solo el 7% de las denuncias de violencia sexual y el 3% de los casos por violación contra menores terminan en condena, a pesar de que casi 160.000 niños al año son víctimas de agresiones. Mientras el país espera los resultados de la autopsia, la clase política debate si el sistema es capaz de proteger a la infancia o si, como muchos denuncian, la impunidad se ha vuelto una constante en los tribunales.