Los trabajadores de la división Chuquicamata de Codelco se han negado rotundamente a devolver bonos de desempeño, argumentando que sus metas productivas ya estaban superadas antes de las irregularidades detectadas en diciembre pasado. La tensión fue expuesta por Hernán Guerrero, presidente del Sindicato Chuquicamata, durante su presentación ante la Comisión de Minería del Senado, instancia donde se analiza la compleja situación financiera, de gestión y productiva de la cuprífera estatal.
La postura sindical frente a los bonos
Durante su intervención, Guerrero descartó cualquier posibilidad de reintegrar los incentivos económicos recibidos. El dirigente proyectó un PPT con recortes de prensa para reforzar su argumento, señalando que el desempeño de la división no dependió de los ajustes realizados a fin de año.
En la división Chuquicamata, al mes de noviembre, teníamos cumplidas las metas a un 110%, y el máximo de bono para nosotros es de un 102%. Por lo tanto, el ajuste que se hizo malamente, no nos afectó en nada porque la meta ya la teníamos cumplida.
Además de la controversia por los bonos, el sindicato aprovechó la instancia para rechazar las posturas que sugieren la privatización de la compañía, instando a mejorar la relación con el directorio actual.
Balance de Codelco y cambios en la presidencia
Por su parte, Gabriel Méndez, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Codelco, expuso los nuevos ejes estratégicos: seguridad, gobernanza, transparencia y productividad sin elevar la deuda. Pese a reportar un Ebitda de 2.143 millones de dólares en el primer trimestre —un 59% más que el año previo—, reconoció caídas del 8% en la producción propia y un aumento en los costos operativos.
El ejecutivo informó que el directorio ha instruido una auditoría externa tanto por el caso de las metas infladas como por los costos asociados a la Casa Matriz. Mientras tanto, el escenario político en la compañía dio un vuelco: Rubén Alvarado dejará la presidencia el próximo 13 de julio tras presentar su renuncia, por lo que no asistió al Congreso.
Como sucesor, el directorio designó a Jorge Gómez, actual CEO de Collahuasi, quien asumirá tras dejar su cargo el 30 de junio. El presidente del directorio, Bernardo Fontaine, celebró la llegada del ingeniero civil en minas de la Universidad de Atacama, apostando por su experiencia de 30 años para liderar esta etapa crítica. Queda por ver si el cambio de mando permitirá destrabar los conflictos internos con los gremios y las auditorías pendientes.