El Gobierno de Chile ha activado una ofensiva diplomática para evitar que Estados Unidos aplique un nuevo arancel del 12,5% a nuestras exportaciones. Esta medida surge tras una recomendación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTER), la cual sostiene que diversos países no han tomado medidas suficientes contra el trabajo forzoso en sus cadenas productivas.
El canciller Francisco Pérez Mackenna enfatizó que el país mantendrá un diálogo constructivo para proteger los intereses del sector exportador nacional.
“Chile continuará dialogando con las autoridades estadounidenses para resguardar nuestros intereses y del sector exportador nacional, promoviendo soluciones que contribuyan al fortalecimiento de una relación comercial de beneficio mutuo”
, afirmó el ministro.
El impacto de la medida de la USTER
La propuesta de la USTER, liderada por Jamieson Greer, recomienda gravar importaciones de 14 socios comerciales —como la Unión Europea, México y Canadá— con un 10%, mientras que para otros 46 países, incluyendo a Chile, China, Japón y Brasil, el impuesto sugerido asciende al 12,5%. Greer fue tajante al señalar que “la falta de acción por parte de nuestros socios comerciales más importantes para abordar la importación de productos elaborados con trabajo forzoso es inaceptable”.
Cabe recordar que los productos chilenos ya enfrentan un arancel temporal del 10%, impuesto previamente por Donald Trump tras decisiones del Tribunal Supremo. Si la recomendación de la USTER es ratificada, este costo aumentaría significativamente.
El difícil equilibrio de Kast
El escenario actual obliga a la administración del presidente José Antonio Kast a navegar con cautela. Chile es uno de los tres países de América Latina, junto a Perú y Costa Rica, que mantiene Tratados de Libre Comercio (TLC) simultáneos con China, nuestro principal socio comercial, y con Estados Unidos, nuestro mayor inversionista extranjero.
La estrategia del Gobierno es clara: participar en todas las instancias de diálogo posibles. La USTER recibirá comentarios y antecedentes hasta el 6 de julio antes de iniciar audiencias públicas y emitir un veredicto final. Mientras tanto, la relación comercial se mantiene en tensión, poniendo a prueba el equilibrio diplomático alcanzado tras la integración de Chile en la iniciativa ‘Escudo de las Américas’ para combatir el crimen y la influencia china en el hemisferio.