La histórica clasificación de Coquimbo Unido a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026 ha generado un desafío logístico contrarreloj. El equipo aurinegro, que deberá enfrentarse al Club Atlético Platense de Argentina, trabaja junto a la Municipalidad de Coquimbo para asegurar que el partido de vuelta se juegue en casa.
¿Por qué está en duda la localía? La normativa de la Conmebol es estricta respecto a la infraestructura para las fases eliminatorias del torneo continental. Los estadios que albergan partidos de octavos y cuartos de final deben contar obligatoriamente con una capacidad mínima de 20.000 espectadores, un estándar que el estadio Francisco Sánchez Rumoroso no alcanzaba por sí solo.
Trabajos urgentes en el Sánchez Rumoroso
Actualmente, el recinto deportivo coquimbano posee un aforo cercano a los 18.750 espectadores. Para cerrar la brecha de más de mil asientos faltantes, las autoridades locales han ejecutado una serie de ajustes técnicos significativos en la infraestructura del estadio.
Las obras se centraron en la intervención de sectores específicos de las gradas, donde se procedió al retiro de butacas fijas para habilitar zonas destinadas a espectadores de pie. Esta modificación estratégica busca maximizar el espacio disponible y alcanzar la cifra exigida por el organismo rector del fútbol sudamericano.
La gestión oficial ante las autoridades
El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, ha liderado las gestiones para evitar que el club deba trasladar su localía a otra región. A través de un video publicado en sus redes sociales oficiales, la autoridad confirmó que ya fue ingresada la carpeta técnica con la actualización del aforo ante la Delegación Presidencial.
Importante noticia para los amantes del fútbol, para mis queridos coquimbanos y coquimbanas. Hemos venido a la Delegación presidencial a entregar la carpeta que actualiza el aforo del Francisco Sánchez Rumoroso. La Conmebol nos ha exigido 20.000 personas y hemos hecho todos los trabajos necesarios para que podamos jugar los octavos de final de la Copa Libertadores en nuestra casa.
Mientras se espera la respuesta definitiva de la Conmebol tras la presentación de estos antecedentes, la dirigencia del club continúa realizando gestiones paralelas. El futuro inmediato de la llave ante Platense depende ahora de la validación técnica que otorgue la confederación sobre estas mejoras, en una carrera contra el tiempo para mantener al equipo jugando ante su propia hinchada.