Una grave situación de inseguridad se vivió la noche del 29 de mayo en la Universidad Austral de Chile (UACh), sede Puerto Montt. En medio de la toma estudiantil que mantiene movilizado al plantel, un grupo de encapuchados irrumpió en una sala donde se desarrollaba un ensayo musical para retirar mobiliario y bloquear el tránsito mediante el uso de la reja peatonal del recinto.
Durante este incidente, los sujetos intimidaron directamente a tres docentes y nueve estudiantes de la carrera de Derecho, advirtiéndoles que, de no abandonar el lugar de inmediato, quedarían encerrados. El hecho generó una fuerte reacción institucional por parte de la Facultad de Derecho, que calificó el suceso como un acto inaceptable.
Rechazo de la comunidad académica y legal
A través de una declaración pública, la facultad detalló que lo ocurrido “constituye una conducta incompatible con los principios de pluralismo, convivencia respetuosa y deliberación democrática que promueve nuestra Universidad”. Asimismo, reafirmaron su compromiso con el Estado de Derecho y exigieron la erradicación de cualquier tipo de violencia como método de resolución de conflictos.
La Facultad reafirma su compromiso con el Estado de Derecho y con la erradicación de acciones violentas como medio para resolver diferencias dentro de la Universidad.
El Colegio de Abogados de Puerto Montt también se sumó a las condenas, señalando que “rechazamos categóricamente toda forma de violencia, amenaza o coacción destinada a imponer ideas o posiciones mediante el temor o la fuerza”. La entidad enfatizó que, aunque la libertad de expresión es un pilar democrático, ninguna diferencia de opinión justifica poner en riesgo la seguridad, dignidad o libertad de los integrantes de la comunidad universitaria.
Motivos de la movilización
Actualmente, el ambiente en la UACh Puerto Montt permanece complejo. Los estudiantes mantienen su movilización argumentando una supuesta desigualdad financiera respecto a la sede de Valdivia, factor que, según acusan, perjudica su desarrollo académico. Ante este escenario, las autoridades universitarias han sido notificadas para gestionar las medidas de seguridad y procesos internos necesarios, mientras la comunidad espera respuestas que permitan retomar la normalidad sin más episodios de violencia.