La Fórmula 1 atraviesa semanas de incertidumbre ante una posible alteración en el cierre de su calendario 2026. El presidente de la categoría, Stefano Domenicali, ha confirmado que la organización cuenta con un plan de contingencia ante la posibilidad de que los Grandes Premios de Qatar y Abu Dhabi no puedan realizarse debido al conflicto bélico que azota a Oriente Medio.
Las alarmas se dispararon porque ambas citas, agendadas para el 29 de noviembre y el 6 de diciembre, son precisamente las encargadas de concluir el campeonato mundial. Sin embargo, Domenicali fue tajante al descartar que el Gran Premio de Las Vegas, pactado para el 22 de noviembre, sea el punto final de la temporada.
Puedo confirmar que tenemos un plan de emergencia. Si las dos carreras al final de la temporada no pueden celebrarse porque la guerra aún no ha terminado, disponemos de soluciones alternativas. Las Vegas no será la última carrera del calendario.
El dirigente reconoció que la situación geopolítica en la región, marcada por el conflicto que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos, representa una amenaza latente. Cabe recordar que este escenario ya provocó la cancelación previa de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita, lo que obligó a una reconfiguración forzada del calendario original.
La complejidad logística de una sustitución de emergencia
Pese a la existencia de planes alternativos, el CEO de la F1 admitió que encontrar reemplazos a estas alturas es una labor extremadamente compleja. Domenicali fue directo al señalar la dificultad operativa: “Para ser transparentes: creo que es imposible sustituir ambas carreras. Incluso sustituir una sola carrera no será sencillo. No hay muchos fines de semana libres disponibles”.
La organización enfrenta desafíos que van más allá de lo deportivo. Domenicali explicó que la logística de la F1 no permite cambios improvisados: “Esto no es como un partido de fútbol con dos equipos y 22 jugadores, en el que puedes trasladar algo fácilmente. Nosotros tenemos que lidiar con la complejidad logística, costes de transporte y mucho más”.
Mientras tanto, en las sedes de Qatar y Abu Dhabi, los preparativos siguen su curso normal. Según la directiva, la venta de entradas se mantiene a buen ritmo, aunque la decisión definitiva sobre la viabilidad de las pruebas se adoptará durante los próximos meses. Con el antecedente de las suspensiones previas en Bahréin y Arabia Saudita, la cúpula de la FIA y los promotores locales siguen evaluando cómo el conflicto en Oriente Medio continúa condicionando el futuro de la máxima categoría del automovilismo mundial.