La edición 2026 de Roland Garros pasará a la historia por un cambio de mando definitivo. El serbio Novak Djokovic, quien era el último ganador de un torneo de Grand Slam que permanecía en el cuadro, fue eliminado en tercera ronda a manos del brasileño Joao Fonseca.
Este resultado confirma que el torneo coronará a un nuevo monarca, ya que ninguno de los tenistas que aún siguen en competencia ha levantado previamente un trofeo de categoría Grand Slam. La victoria de Fonseca, actual número 30 del ranking mundial, fue el cierre épico de un partido que mantuvo a los espectadores en vilo.
Un duelo agónico y un récord histórico
El encuentro se definió en cinco sets, donde el sudamericano mostró un nivel sobresaliente para remontar y superar a Nole con parciales de 4-6, 4-6, 6-3, 7-5 y 7-5. La magnitud de la caída del serbio es total: es la primera vez desde que existen los grandes torneos de tenis que ningún jugador con un título de esta categoría logra avanzar a los octavos de final.
Al comenzar el certamen, el panorama era distinto. Cuatro jugadores partían con el peso de haber ganado un major: el italiano Jannik Sinner, Novak Djokovic, el suizo Stan Wawrinka y el croata Marin Cilic. Todos han quedado fuera de combate, dejando el camino despejado para las nuevas generaciones.
¿Qué viene ahora en el torneo?
Tras este impresionante triunfo, Joao Fonseca ya conoce su hoja de ruta. El brasileño deberá prepararse para un duro desafío en los octavos de final, donde se medirá ante el vencedor del enfrentamiento entre el estadounidense Tommy Paul y el noruego Casper Ruud.
Con el cuadro principal totalmente abierto, la pregunta que recorre el circuito es quién logrará capitalizar esta oportunidad única. ¿Será Fonseca capaz de mantener este nivel o veremos a otra sorpresa consagrarse en París?