La votación de la megarreforma de Reconstrucción Nacional promete ser un terreno complejo en el Senado. A diferencia de lo que ocurre en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo tiene mayor control, en la Cámara Alta el equilibrio de fuerzas es más estrecho, posicionando al senador independiente Karim Bianchi como una figura determinante para el futuro del proyecto.
La postura del senador Bianchi ante la reforma
En una reciente entrevista con el diario La Segunda, el parlamentario fue enfático al señalar que, hasta la fecha, el Ejecutivo no ha iniciado conversaciones con él. Bianchi aclaró que su apoyo no es un cheque en blanco: su respaldo dependerá estrictamente de que el articulado mejore sustancialmente respecto a la propuesta que llegó desde la Cámara Baja, proceso para el cual ya prepara diversas indicaciones.
Sobre su alineación política, el senador se define como "absolutamente independiente". Sin embargo, admite que sus decisiones parlamentarias suelen inclinarse hacia una visión de izquierda, especialmente en temas de justicia social. Aun así, subraya que su voto no está garantizado por la bancada oficialista, sino que está sujeto a que el Gobierno logre consensuar "las mejores fórmulas" para obtener una reforma transversal.
Críticas a las negociaciones individuales
Uno de los puntos más álgidos del diálogo fue su postura frente a los acuerdos particulares. Al ser consultado sobre si seguiría los pasos de su par Alejandro Kusanovic (ind.-ex RN) en la negociación de temas regionales específicos para Magallanes, Bianchi fue tajante: "Las negociaciones individuales no le hacen bien a la política".
"No voy a señalar jamás que si no me dan algo para mi región, no voto a favor de algo. Yo no me vendo ni por un paquete de pañales ni por un medicamento", sentenció el parlamentario.
El senador enfatizó que esta crítica apunta directamente a los acuerdos que alcanzó la bancada de diputados del Partido de la Gente (PDG) con el Ejecutivo. Aunque aclaró que sí pondrá sobre la mesa materias tributarias y los elevados costos de vida que afectan a su región, su estrategia se basará en la argumentación técnica: "Ganaré en base a pelear con mi experiencia parlamentaria y mi poder de convicción".
Finalmente, Bianchi advirtió que si el Gobierno intenta gestionar la aprobación del proyecto mediante votos obtenidos de forma improvisada, el resultado será el fracaso. "Si esta reforma va a ser pirquineada por uno u otro voto, esto va directo al fracaso. Lo ideal es que logremos consensuar una amplia mayoría", concluyó.