El mapa del comercio exterior en Sudamérica vive una transformación profunda. La apertura de una ruta marítima que conecta el norte de Chile con el megapuerto de Chancay en Perú ha comenzado a alterar los flujos tradicionales y a generar nuevas oportunidades para las exportaciones hacia el mercado asiático. Este nuevo eje logístico, que busca consolidarse como un nodo estratégico, está modificando las cadenas de suministro y reduciendo tiempos para los productores regionales.
Nueva ruta marítima: Iquique, Arica y Chancay
El servicio, que comenzó a operar este mes, permite que la carga chilena utilice por primera vez al terminal peruano como una plataforma clave de transbordo. Con una rotación fija de 14 días, el corredor conecta Chancay, Callao, Iquique y Arica. La relevancia del proyecto queda demostrada por la participación de gigantes navieros como Evergreen, Cosco Shipping y X-Press Feeders.
El pasado 13 de mayo, el portacontenedores Lakonia realizó el viaje inaugural, marcando el retorno de Evergreen a las operaciones en el norte chileno tras casi cinco años de ausencia. Francisco Neira, gerente comercial de Iquique Terminal Internacional (ITI), destacó que este hito reafirma la confianza en las capacidades operacionales y comerciales de ITI, fortaleciendo el servicio denominado Chancay Express.
El impacto del hub logístico regional
Para los analistas, la consolidación de Chancay como nodo regional de redistribución cambia las reglas del juego. Hugo Amarillo Cordero, experto en Administración y Gestión Pública, señala que la eficiencia manda en la logística moderna:
Hoy la conversación cambió. La naviera taiwanesa Evergreen acaba de incorporar una nueva conexión entre el norte de Chile y Perú, utilizando el puerto de Chancay como punto estratégico hacia Asia. Y detrás de esa noticia aparecen temas mucho más grandes, como la competencia logística, el comercio transpacífico, carga boliviana y el nuevo mapa económico del Pacífico sudamericano.
Amarillo sostiene que la lógica económica es clara: un contenedor busca optimizar costos y tiempos. En este escenario, la creciente demanda de China, India y Corea del Sur por minerales y productos agroindustriales obliga a las empresas a rediseñar sus rutas basándose en la eficiencia logística y no solo en las fronteras políticas.
Perú y el modelo de inversión portuaria
El auge de Chancay no es fortuito, sino el resultado de políticas de apertura. Juan Carlos Paz, ex presidente de la Autoridad Portuaria Nacional (APN), detalla que Perú cuenta con cuatro de los operadores más grandes del mundo: DP World, APM Terminals, TIL en Paracas y Cosco, este último bajo un modelo de inversión privada total. Gracias a este dinamismo, el sistema portuario peruano ha duplicado su volumen de carga anual en poco más de una década, con un 45% del flujo en Chancay dedicado exclusivamente al transbordo.
¿Qué significa esto para Bolivia y el futuro?
El impacto trasciende las fronteras de Chile y Perú. Para Bolivia, este corredor representa una alternativa competitiva para reducir tiempos y diversificar sus salidas al mar. Francisco Neira confirmó que desde ITI siguen trabajando para ser un socio estratégico de los clientes bolivianos, ofreciendo soluciones alineadas a sus necesidades de exportación.
La integración de tecnología, digitalización aduanera e inteligencia artificial en la gestión de rutas define la nueva era del comercio exterior. A medida que las navieras ajustan sus modelos predictivos, el norte chileno se integra a redes regionales más complejas, reduciendo la dependencia de rutas únicas y preparándose para una mayor competencia en el Pacífico sudamericano.