Un cambio de vida tras 60 años de trayectoria
Eduardo Carrasco, figura fundamental y uno de los fundadores de la icónica agrupación Quilapayún, sorprendió al confirmar su radicación definitiva en Francia a sus 86 años. El músico, quien también se destaca como poeta, escritor y filósofo, tomó esta decisión tras cumplir seis décadas de historia junto a la banda, la cual recientemente lanzó un box set con cinco vinilos compilatorios.
En diálogo con La Cuarta, Carrasco confesó que su partida no responde a una huida de la realidad nacional, sino a una etapa vital. «Estoy a punto de cumplir 86 años, así que ya soy muy viejo. Tengo que pensar que no voy a seguir subiéndome a los escenarios como lo he hecho hasta ahora. Hay que asumir que las cosas entran en otra etapa», explicó el artista sobre su retiro de la intensidad de las giras.
La importancia de la salud y la familia
Al ser consultado sobre las razones detrás de su traslado a París, donde se encuentra instalado hace un año, Carrasco fue enfático: «Chile es pésimo para pasar la vejez». El músico contrastó la realidad nacional con el sistema de bienestar francés, destacando que en Europa posee la nacionalidad y, por ende, acceso garantizado a servicios básicos.
«Acá tengo cubiertas todas mis necesidades de salud: si me enfermo, si necesito ir al hospital, hacerme exámenes o cualquier tratamiento, lo tengo garantizado y sin que me cueste nada», afirmó el compositor.
Carrasco aclaró que su decisión está profundamente ligada a su historia personal. Recordó que, tras el Golpe de Estado de 1973, vivió su exilio en Europa hasta 1989, lo que permitió que su vida y la de sus hijos terminaran afincándose en dicho país. «Mis hijos han vivido toda su vida allí. A esta altura, quiero pasar mis últimos años junto a ellos», sostuvo.
Desmintiendo una huida política
A pesar de sus críticas sobre cómo se vive la tercera edad en territorio chileno, el artista descartó que su partida sea un escape por la contingencia política actual. «Si no tuviera a mi familia en Francia y todas las facilidades que tengo acá, me lo habría bancado igual, como se lo bancan todos los chilenos», aclaró el histórico de Quilapayún.
Finalmente, Carrasco concluyó que la doble nacionalidad es un factor determinante para su tranquilidad presente. Aseguró que muchas situaciones que en Chile podrían transformarse en un «triste problema» de salud o gestión, en Francia simplemente no lo son, lo cual influyó de manera decisiva en su elección de vida durante esta etapa final.