El presidente del Partido Republicano (REP), Arturo Squella, instaló en la agenda pública la posibilidad de concretar una fusión definitiva entre el Ministerio del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Segegob). El debate surge a raíz del reciente cambio de gabinete de este martes, ocasión en la que el presidente José Antonio Kast designó a Claudio Alvarado como biministro de ambas carteras simultáneamente.
¿Por qué Republicanos propone esta fusión ministerial?
Durante entrevistas concedidas a Radio Infinita y Radio Pauta, Squella argumentó que, ante la reciente separación del Ministerio de Seguridad Pública de la estructura de Interior, el funcionamiento por separado de las carteras políticas ya no tiene un fundamento lógico. El dirigente planteó que el esquema actual de biministerio es la plataforma perfecta para demostrar que una estructura fusionada es viable y necesaria.
Siempre he sido de la idea de que ambos ministerios, que hoy día recaen en la misma persona, que es el ministro Alvarado, después de que se desprendió el Ministerio del Interior del de Seguridad, no tiene ningún sentido que existan como tal por separado.
El parlamentario enfatizó que esta iniciativa no debe ser vista solo como un ajuste de nombres, sino como un paso concreto hacia un Estado con menor carga política. Según Squella, este movimiento busca no solo optimizar la gestión de la actual administración de Kast, sino proyectarse como una reforma que trascienda los gobiernos de turno, permitiendo un uso más eficiente de los recursos públicos.
El camino legislativo y el diseño del Estado
Para que esta propuesta se convierta en realidad, el presidente de REP reconoció que se requiere una modificación legal profunda, lo que obligaría a buscar consensos políticos amplios dentro del Congreso. La idea de fondo es aprovechar esta coyuntura para revisar el diseño institucional del aparato estatal, apuntando a simplificar la toma de decisiones y fortalecer la conducción política del Ejecutivo.
Mientras el ministro Claudio Alvarado desempeña ambos roles, la propuesta de Squella mantiene abierta la interrogante sobre si el sistema político chileno está dispuesto a avanzar hacia una estructura ministerial más compacta. La discusión se mantendrá activa a medida que se observe el desempeño de esta estructura dual y su impacto en la administración del Estado.