Medidas preventivas ante alertas sanitarias internacionales
Ante la preocupación por los recientes brotes de sarampión en Perú y de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda, los diputados de la Bancada UDI e integrantes de la comisión de Salud de la Cámara Baja, Daniel Lilayu y Alejandra Valdebenito, oficializaron este martes una solicitud al Ministerio de Salud (Minsal). Los parlamentarios instaron a la autoridad a implementar un esquema de controles más rigurosos tanto en fronteras terrestres como en el aeropuerto internacional, buscando prevenir la entrada de posibles casos sospechosos a Chile.
La situación ha escalado a nivel global, provocando que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declare una emergencia de salud pública internacional. En el caso de Perú, el gobierno vecino decretó una emergencia sanitaria debido al brote detectado en la región de Puno. Por otro lado, la crisis por ébola en África mantiene a la comunidad internacional en alerta, contabilizando ya cerca de 350 casos sospechosos y más de 90 fallecidos. Los diputados subrayaron que el virus presenta una rápida propagación y una variante que actualmente carece de tratamientos específicos o vacunas disponibles.
Llamado a la acción del Minsal
«Ante este tipo de emergencias sanitarias, lo más importante es actuar con mucha anticipación y prudencia, de manera de evitar que nuestro país se pueda ver afectado», señalaron Lilayu y Valdebenito. Los legisladores enfatizaron que Chile no debe esperar la aparición de casos confirmados para reaccionar, apelando a la experiencia adquirida durante la pandemia reciente para gestionar estas amenazas. En esta línea, exigieron extremar las fiscalizaciones, especialmente en los vuelos que provienen desde el continente africano.
Además de los controles de ingreso, la bancada gremialista solicitó reforzar la campaña de vacunación, haciendo énfasis en la protección contra el sarampión para lactantes y menores de edad. Finalmente, los parlamentarios plantearon que el Gobierno debería estar abierto a considerar restricciones sanitarias más radicales, si las circunstancias así lo requieren, para salvaguardar la salud pública y evitar un escenario crítico similar al vivido en años anteriores.