Crisis sanitaria en el Congo
La nueva epidemia de ébola ha encendido las alarmas mundiales. El pasado 5 de mayo de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió reportes de una enfermedad desconocida de alta letalidad en la provincia de Ituri, República Democrática del Congo. Tras investigaciones, el 15 de mayo se confirmó que el agente causante es la especie Orthoebolavirus bundibugyoense.
A la fecha, el foco en Ituri contabiliza más de 370 casos sospechosos y al menos 100 personas fallecidas, cifra que incluye personal sanitario. El virus ha logrado expandirse, confirmándose contagios en las ciudades de Kinshasa y Goma, además de dos casos importados en Kampala, Uganda, donde un paciente perdió la vida.
¿Por qué una emergencia internacional (ESPII)?
La OMS ha clasificado este evento como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII). Esta decisión responde a la peligrosa combinación de factores que dificultan el control: la expansión transfronteriza, la alta movilidad humana en zonas de conflicto y la falta de vacunas o tratamientos aprobados para la variante Bundibugyo. Además, la evidencia sugiere una transmisión comunitaria activa y subestimada.
El objetivo de esta declaratoria es movilizar recursos científicos y logísticos a nivel global. A pesar de la gravedad, la OMS ha aclarado que aún no se cumplen los criterios para declarar una pandemia, por lo que desaconseja el cierre generalizado de fronteras internacionales.
El virus y su historia
El ébola afecta a humanos y primates. Se han descrito seis especies, siendo el virus Zaire el más mortal (90% de letalidad). El virus Bundibugyo, causante del brote actual, presenta una tasa de mortalidad del 40%. Fue detectado por primera vez en 2007 en Uganda y no se registraban casos desde 2012.
La transmisión ocurre por contacto cercano con sangre o fluidos de animales infectados, como murciélagos, chimpancés o antílopes. Posteriormente, el contagio entre humanos sucede a través de piel lesionada, mucosas o contacto con objetos contaminados.
Factores que disparan los brotes
La frecuencia de estos eventos ha aumentado debido a la deforestación, que acerca a los animales portadores a los humanos, y al crecimiento demográfico. Los conflictos armados en la región complican las labores médicas, sumado a la desconfianza local hacia las autoridades sanitarias. El periodo de incubación del virus varía de 2 a 21 días, presentando síntomas como fiebre, dolor muscular, vómitos y, en casos graves, sangrado interno o externo.