Una jornada de pesca submarina terminó en tragedia frente a las costas de Perth, en Australia, cuando un hombre de 38 años perdió la vida tras sufrir el ataque de un tiburón blanco de aproximadamente cuatro metros de longitud. El fatal incidente tuvo lugar el pasado sábado en la zona conocida como Horseshoe Reefs, muy cerca de la turística isla Rottnest.
La víctima se encontraba a unos 20 metros de la embarcación donde lo acompañaban sus amigos al momento del ataque, el cual le provocó graves heridas en ambas piernas. Pese a que sus compañeros actuaron con rapidez para rescatarlo del agua y trasladarlo hasta un muelle cercano, los paramédicos no lograron salvarlo tras realizar maniobras de reanimación durante cerca de 30 minutos.
Medidas de seguridad y nuevos avistamientos
Tras confirmarse el deceso, las autoridades locales desplegaron patrullas marítimas por todo el sector y emitieron una alerta estricta para que tanto turistas como residentes se mantengan alejados de las aguas del área afectada. La tensión aumentó la mañana del domingo, cuando el Servicio de Salvamento y Socorrismo Acuático de Australia Occidental informó sobre el avistamiento de otro ejemplar, esta vez de cinco metros, a solo 80 metros de la orilla.
La isla Rottnest es reconocida internacionalmente por sus playas de arena blanca y aguas cristalinas, siendo además el hogar de los quokkas, pequeños marsupiales emblemáticos del país. Este suceso revive el temor en las costas australianas, especialmente tras la racha de incidentes reportados en enero pasado en el estado de Nueva Gales del Sur.
Antecedentes de ataques en Australia
En aquella ocasión, durante un lapso de apenas tres días, se registraron cuatro incidentes con escualos en playas de Sídney y Port Macquarie, incluyendo el lamentable fallecimiento de un menor de 12 años. Estas cifras se suman a un registro histórico alarmante: según la base nacional de incidentes, desde 1791 hasta 2025, se han contabilizado más de 1.280 ataques de tiburón en el territorio australiano, de los cuales 260 han terminado en muertes.
¿Es la zona de Horseshoe Reefs un punto crítico para la actividad de estos depredadores? Por ahora, la prohibición de acceso se mantiene vigente mientras las patrullas siguen monitoreando el área, dejando en duda cuándo será seguro retomar las actividades recreativas en uno de los destinos más visitados del país oceánico.