El presidente José Antonio Kast destacó la reciente oficialización de una millonaria inversión por parte de la minera canadiense Kinross. El proyecto, denominado Lobo Marte, inyectará US$1.500 millones en la economía nacional, con un impacto directo proyectado de 2.800 empleos durante su etapa de construcción.
Esta iniciativa, que ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) en abril de este año, se perfila como un motor de crecimiento para la región de Atacama. El mandatario valoró el compromiso de la empresa y la colaboración de autoridades canadienses, representadas por el presidente de Kinross, Geoffrey P. Gold, y la embajadora Karolina Guay.
Detalles técnicos y alcance de Lobo Marte
El yacimiento está ubicado a 160 kilómetros al este de Copiapó. Según los estudios previos, posee un potencial de 4,7 millones de onzas de oro, considerando la explotación secuencial de los depósitos Marte y Lobo. La operación técnica contempla la extracción a rajo abierto para obtener metal doré —una aleación de oro y plata— con una tasa de procesamiento de 35 mil toneladas diarias.
En cuanto a la duración del proyecto, Kinross estima una vida útil total de 22 años, desglosados en:
- 3,5 años de construcción.
- 16 años de fase operativa.
- 2 años destinados a labores de cierre.
El suministro hídrico será gestionado mediante un acueducto que utilizará dos pozos operados por la Compañía Minera Mantos de Oro, situados en un área de exclusión del Parque Nacional Nevado Tres Cruces.
El llamado a la inversión y certeza jurídica
Durante la actividad, Kast agradeció la aprobación de la ley de desalinización, recordando que actualmente existen 52 proyectos de este tipo en el país con inversiones que suman unos US$20 mil millones. El mandatario enfatizó la necesidad de fomentar la inversión extranjera frente a la crisis de empleo en la zona:
«Queremos que sigan invirtiendo, y que inviertan más, porque eso da trabajo. Esta inversión que hoy le proponen a la nación genera muchas posibilidades de trabajo, que es lo que dignifica a las personas».
El presidente añadió que, ante los momentos difíciles que ha enfrentado la región de Atacama, el proyecto representa una «luz de esperanza» si se ejecuta correctamente. Finalmente, Kast instó a otorgar garantías y certeza jurídica a los grandes capitales, argumentando que el mayor riesgo para Chile no es la innovación minera, sino mantener los actuales niveles de cesantía y baja inversión. ¿Logrará este proyecto cambiar la matriz productiva y laboral de la región en los próximos años?