Un respiro para el tránsito y el comercio local llegará el próximo fin de semana. Tras meses de obras, la Avenida Chacabuco en Concepción, región del Bío Bío, reabrirá el tramo que se encontraba cerrado debido al proyecto de mejoramiento de la Plaza Perú.
La noticia fue confirmada por Ethiely Montes, directora de la Secretaría de Planificación (Secplan). Según explicó, este viernes finalizarán las labores de pavimentación en las dos pistas del costado sur, específicamente por el lado de la Universidad de Concepción.
De acuerdo con la información entregada por la empresa, y considerando los cerca de 7 días que requiere el fraguado del hormigón, el próximo fin de semana podríamos estar entregando al uso estas vías, dejando completamente operativa la Avenida Chacabuco, señaló la autoridad.
El impacto económico ha sido significativo durante el casi año de ejecución de los trabajos. Representantes del gremio gastronómico, como Pablo Rivera, gerente del Bar Concepción, y Fernando Delgado, presidente de la Junta de Vecinos, han alzado la voz ante la crítica situación.
De acuerdo a las estimaciones de los afectados, las ventas han experimentado una caída de entre un 20% y un 30%. Esta baja en el flujo peatonal y vehicular no solo ha golpeado los ingresos de los negocios, sino que también ha incidido directamente en un aumento del desempleo en la zona.
El futuro de Plaza Perú tras los trabajos
Más allá de la reapertura vial, el gremio gastronómico ya pone la mirada en el 31 de julio, fecha estipulada para el término total de los trabajos en la Plaza Perú. Carlos Olivares, presidente de la agrupación, junto al vicepresidente Tomas Acuña, han planteado una serie de demandas clave para el futuro del espacio público.
La principal solicitud del gremio es contar con una presencia de seguridad constante, insistiendo en que el retorno del retén móvil sería un aporte fundamental para revitalizar la zona. Además, apuestan por convertir el lugar en un polo cultural activo.
Actualmente, existen mesas de trabajo preconstituidas que buscan diseñar una parrilla programática diversa que incluya actividades de salud, gastronomía y cultura, permitiendo que la comunidad se apropie nuevamente del espacio. Mientras se cumplen los plazos finales, los vecinos mantienen la esperanza de que, tras un año de intervenciones, las obras concluyan sin mayores retrasos.