La multinacional española Ferrovial ha cerrado la venta de 200 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica en Chile, activos que operaba desde el año 2016. En aquel entonces, la compañía invirtió 64 millones de euros para ingresar al mercado de transmisión local, marcando el inicio de una etapa que hoy llega a su fin con la transferencia total de estos activos a Transelec Holdings.
Según la documentación remitida a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la filial Ferrovial Power Infrastructure Chile concretó la venta del 100% de las acciones de Transchile Charrúa Transmisión. Aunque el monto económico de la transacción no fue revelado públicamente por las partes involucradas, el movimiento consolida la posición de Transelec como el principal operador del sector en el país.
El impacto estratégico para el Sistema Eléctrico Nacional
¿Qué significa esta compra para el suministro eléctrico en el sur del país? Según Transelec, la línea adquirida representa una pieza crítica para la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional. La infraestructura, que consiste en un doble circuito de 220 kV con una longitud de 204 kilómetros y una capacidad de transmisión de 500 megavoltio-amperio (MVA) por circuito, resulta vital para el abastecimiento de más de 300.000 hogares.
Estamos incorporando una línea que actúa como columna vertebral para el suministro eléctrico de la zona sur, lo que nos permite robustecer el sistema nacional y asegurar la calidad del servicio para la región.
Así lo destacó Olivia Heuts, vicepresidenta de Desarrollo de Negocios de Transelec, quien enfatizó que esta adquisición también facilitará la inyección de energías renovables al sistema, un factor clave para la matriz energética chilena.
¿Qué pasa con el resto de las operaciones de Ferrovial en Chile?
Es importante notar que, pese a esta venta, Ferrovial mantiene otros activos en territorio nacional. Hasta la fecha, la empresa controlaba un total de 1.195 estructuras de transmisión con capacidades superiores a los 1.000 megavatios (MW) por tramo.
Los otros dos proyectos que la firma europea mantiene en Chile no forman parte de este paquete de venta. Se trata del proyecto Centella, con 504 kilómetros de extensión, el cual entró en operación en 2024 tras enfrentar retrasos que podrían derivar en sanciones, y el proyecto Top Mauro, de 12 kilómetros, que fue inaugurado en 2025. Por ahora, el mercado sigue atento a si estos activos continuarán bajo control de la compañía o si seguirán el camino de Transchile Charrúa hacia nuevas manos.