La administración de Azul Azul vuelve a quedar en el centro de la polémica. En el marco de las investigaciones por el caso Sartor, que involucra directamente al expresidente de la concesionaria, Michael Clark, han salido a la luz testimonios que detallan presuntas irregularidades y conflictos de interés en el fútbol chileno.
El exdirector de la institución, Juan Pablo Pavez, declaró ante la justicia aportando antecedentes sobre los vínculos entre Clark, Victoriano Cerda (exdueño de Huachipato) y Patrick Kiblisky (mandamás de Ñublense). Según lo reportado por Ciper Chile, el exdirigente fue enfático al describir la operatividad de estos clubes.
El modelo de negocios cuestionado
Juan Pablo Pavez no guardó reparos al calificar la relación entre estos clubes y sus dueños. Según su testimonio, existe una estructura donde los mismos actores se repiten constantemente: Sartor, Redwood Capital (de Michael Clark), Patricio Kiblisky, Marcelo Pesce y Victoriano Cerda. “Los vínculos y conflictos de interés entre este grupo de personas son obscenos”, aseguró Pavez.
Uno de los puntos más críticos de su declaración apunta a la contratación del técnico Gustavo Álvarez. Según el exdirector, fue Victoriano Cerda quien sugirió a Clark el fichaje del estratega cuando este aún estaba vinculado a Huachipato. “A tres meses de terminar el torneo, el mismo Cerda le había renovado el contrato, incluyendo en este una cláusula de salida de USD$800.000”, sostuvo Pavez, añadiendo que Azul Azul terminó sufragando casi la totalidad de dicho monto.
Pagos sospechosos y el rol de Ñublense
El testimonio de Pavez también aborda la relación financiera con Ñublense. El exdirigente cuestionó duramente la recompración del jugador Nicolás Guerra en 2023 por USD$400.000, recordando que el club lo había vendido apenas en 2021 por USD$130.000. Además, señaló la compra del futbolista Federico Mateos por USD$200.000, pese a que el jugador se encontraba libre y no había justificación técnica ni económica para realizar ese pago al club de Chillán.
“Dicho pago se efectuó sin otra razón que para resarcir al club”, sentenció Pavez. Para el exdirectivo, estas operaciones son la prueba de una forma de operar que perjudica financieramente a Azul Azul, debido a que los propietarios de las tres instituciones estaban vinculados por compañías asesoradas por Michael Clark a través de Redwood Capital y financiadas por Sartor.
Actualmente, el caso sigue bajo escrutinio público y judicial, lo que mantiene en vilo la transparencia administrativa de La U. ¿Serán suficientes estos testimonios para abrir una investigación profunda sobre los mecanismos de fichajes en el fútbol nacional o se mantendrá el esquema de negocios denunciado por Pavez?