La crisis sanitaria provocada por la gripe aviar continúa golpeando con fuerza la biodiversidad de La Araucanía. Según cifras oficiales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), ya se contabilizan 347 cisnes de cuello negro fallecidos en el Lago Budi, cifra que representa cerca del 10% de la población total de esta especie en el humedal, estimada en 4.194 ejemplares según el censo de marzo.
Extensión del brote en nueve comunas
A más de un mes desde que se detectó el primer caso de Influenza Aviar Altamente Patógena en Puerto Saavedra, las autoridades mantienen un despliegue constante para contener la propagación. El médico veterinario y encargado regional de Protección Pecuaria del SAG, Rolando Sepúlveda Figueroa, confirmó que el virus tiene presencia activa en nueve comunas de la región, afectando tanto a fauna silvestre como a aves de traspatio.
La situación epidemiológica no se limita únicamente al Lago Budi. Recientemente se confirmaron nuevos focos en Nueva Imperial, específicamente en el sector de Coipiuco, donde un ejemplar de cisne de cuello negro dio positivo, obligando a intensificar la vigilancia en todos los predios aledaños.
Acciones en Vilcún y el rol de la comunidad
En la comuna de Vilcún, el escenario ha requerido medidas más drásticas. Tras confirmarse contagios en aves de corral pertenecientes a dos traspatios, las autoridades establecieron zonas de control sanitario. Como medida preventiva para evitar el salto del virus a otras granjas, fue necesario proceder con el sacrificio sanitario de 36 aves.
La situación epidemiológica se mantiene estable y varios de los focos han podido detectarse gracias a las denuncias realizadas por la comunidad.
A pesar del avance de los contagios, desde el SAG destacan que la vigilancia sigue siendo efectiva gracias al reporte ciudadano. La proyección a corto plazo apunta a mantener el monitoreo preventivo en las zonas afectadas, mientras se mantiene la alerta sanitaria por la mortandad persistente de aves silvestres en toda la región.