Tensión política en el Congreso
La tramitación de la Ley de Reconstrucción, proyecto clave para el Ejecutivo, se desarrolla bajo un clima de alta fricción entre el oficialismo y la oposición. La discusión, que comenzó el martes, se extendió hasta la madrugada de este jueves marcada por constantes roces y un ritmo de trabajo intensivo en la Cámara de Diputadas y Diputados.
El debate alcanzó un punto de máxima tensión cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, increpó a los parlamentarios de oposición. La autoridad acusó una «seguidilla de afirmaciones y frases derechamente ignorantes de ciertas realidades económicas básicas» durante el transcurso de la sesión.
Puntos clave: Impuestos e Inteligencia Artificial
El núcleo de la normativa, que logró ser visado por la Comisión de Hacienda, es la reducción gradual de la tasa de impuesto de primera categoría para las empresas, la cual bajará del 27% al 23%. Este punto es considerado el corazón financiero de la iniciativa impulsada por el Gobierno.
En contraste, los legisladores rechazaron una controvertida norma que proponía una excepción a la Ley de Propiedad Intelectual. De haberse aprobado, dicha disposición habría autorizado a cualquier compañía a reproducir, adaptar y utilizar contenidos periodísticos, musicales, audiovisuales y culturales para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, eximiendo a las empresas de solicitar autorización o realizar pagos a los creadores originales.
Conflictos internos y obstruccionismo
La jornada no estuvo exenta de incidentes procedimentales. Se produjo un fuerte cruce verbal entre el presidente de la comisión, Agustín Romero (Republicanos), y el diputado Jorge Brito (Frente Amplio), luego de que este último fuera silenciado para avanzar hacia la votación de ciertos artículos. El ambiente refleja lo ocurrido previamente en la Comisión de Vivienda, donde Iván Poduje denunció un supuesto «obstruccionismo» del Frente Amplio tras no permitírsele exponer.
La complejidad de la tramitación ha estado definida por el ingreso de más de 1.500 indicaciones por parte de los parlamentarios. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, calificó este actuar como una «acción dilatoria». Ante esto, el Ejecutivo presentó indicaciones sustitutivas que, al ser revisadas con prioridad, dejaron fuera de juego varias de las propuestas parlamentarias.
Tras la extenuante sesión nocturna, el debate continúa este jueves, previéndose que la Comisión de Medio Ambiente asuma ahora la discusión de los puntos pendientes del proyecto.