El giro discursivo tras la promesa de campaña
La administración del presidente José Antonio Kast atraviesa un complejo escenario político luego de que el mandatario calificara su promesa de campaña de expulsar a 300 mil migrantes irregulares en su primer día de gobierno como una simple “metáfora”. Esta declaración, emitida este miércoles, ha provocado una ola de cuestionamientos desde la oposición, quienes acusan al Ejecutivo de falta de seriedad y de haber estructurado su campaña sobre bases que hoy califican como engañosas.
Al ser consultado sobre el cumplimiento de este compromiso tras 60 días de gestión, el jefe de Estado sostuvo:
“Algunos dicen: ‘Llevan 60 días y usted dijo que el primer día iba a expulsar a 300 mil migrantes’. Es una metáfora. Si alguien creyó que en un día vamos a expulsar a 300 mil, creo que entendió mal el mensaje”
. Estas palabras abrieron de inmediato un nuevo frente de batalla legislativa.
Reacciones desde el Congreso
El senador Iván Flores (DC) fue uno de los primeros en arremeter, cuestionando el despliegue realizado durante la campaña: “¿Para qué hizo tanta parafernalia? ¿Para qué se compromete? ¿Para qué hizo una cuenta regresiva?”. Por su parte, la senadora Fabiola Campillai fue tajante al señalar que “mentir no es una metáfora”, enfatizando que la ciudadanía entendió literalmente el anuncio cuando fue realizado.
Desde el PC, el senador Daniel Núñez criticó la gestión, asegurando que la seguridad y el control migratorio no pueden ser tratados con “metáforas autocomplacientes”, acusando un uso excesivo de marketing electoral por sobre políticas públicas serias. En la misma línea, el diputado Bernardo Salinas (IND-PC) advirtió que la ciudadanía emitió su voto bajo la premisa de planes reales, no de figuras retóricas.
Cuestionamientos a la estrategia de seguridad
El Frente Amplio también se sumó a las críticas, vinculando este hecho con la falta de un plan robusto en materia de seguridad. El diputado Ignacio Achurra afirmó que, tras la presentación de la ministra Steiner en la Cámara, la promesa de seguridad parece correr la misma suerte que la migratoria, calificándola como inexistente. El diputado Gonzalo Winter reforzó esta postura, argumentando que la gestión actual ha sido “errática” y que, durante la campaña, el mandatario evitó constantemente profundizar en la viabilidad de sus medidas.
Actualmente, el Gobierno de José Antonio Kast enfrenta una presión creciente no solo por el impacto de esta aclaración, sino por la brecha entre las altas expectativas generadas en torno al combate al crimen organizado y la migración irregular, y los resultados concretos observados hasta la fecha. La oposición ya ha anunciado que fiscalizará si estos anuncios fueron solo consignas o si existen planes reales para abordar la crisis de seguridad nacional, dejando en manos de la ciudadanía el juicio final sobre la transparencia del Ejecutivo.