Fallo judicial por negligencia médica
La Corte de Apelaciones de Punta Arenas dictaminó una indemnización de $30 millones para un joven que sufrió la pérdida de un testículo tras una atención tardía en el Hospital Clínico de Magallanes. La resolución judicial, que revierte una sentencia inicial, determinó que la demora en el tratamiento fue el factor determinante en las secuelas que enfrenta el afectado, quien tenía 17 años cuando ocurrieron los hechos.
Torsión testicular y falta de prontitud
El caso se originó cuando el adolescente llegó al centro asistencial con un cuadro de torsión testicular. Esta condición médica representa una urgencia que exige una intervención quirúrgica inmediata para evitar daños irreversibles en el órgano. Sin embargo, el procedimiento médico se realizó más de 13 horas después de su ingreso al recinto, tiempo crítico en el que no se tomaron las medidas de resguardo necesarias.
El fallo de la Corte de Apelaciones fue enfático al señalar que el hospital poseía los antecedentes clínicos suficientes para actuar con rapidez, algo que finalmente no sucedió. Por este motivo, se acreditó la responsabilidad estatal ante una atención deficiente, subrayando que el Estado posee un deber especial de protección cuando se trata de pacientes menores de edad.
Un precedente para la salud pública
El abogado querellante, Juan Srdanovic Arcos, valoró la sentencia y afirmó que esta resolución marcará un precedente importante tanto en la Región de Magallanes como a nivel nacional. Según el jurista, el tribunal reafirma que el Estado debe responder no solo ante desenlaces fatales, sino también cuando una negligencia impide el acceso a un tratamiento oportuno.
Al determinar el monto de la indemnización, la justicia consideró el impacto profundo de las consecuencias físicas y psicológicas que acompañarán al joven de forma permanente. Este caso pone el foco nuevamente en la necesidad de protocolos estrictos en los servicios de urgencia hospitalarios.