La Red de Centros de Pensamiento Progresista lanzó una dura ofensiva contra la megarreforma tributaria impulsada por el Gobierno. Durante un encuentro en el Salón de los Presidentes del Congreso Nacional en Santiago, los especialistas advirtieron que la iniciativa amenaza con profundizar el déficit fiscal y el endeudamiento público, ofreciendo beneficios limitados en materia de empleo y crecimiento económico.
El informe técnico, titulado “Crecimiento, Empleo y Responsabilidad Fiscal” y entregado a los presidentes de partidos en la sede del PS, contiene 43 propuestas alternativas al proyecto original. Según el análisis, el pilar de la reforma se sostiene sobre proyecciones que calificaron como “demasiado optimistas”, poniendo en duda la sostenibilidad de las finanzas del Estado.
Puntos críticos y la postura de Osvaldo Rosales
Los centros de pensamiento identificaron tres ejes de mayor conflicto: la rebaja de impuestos a grandes empresas, la reintegración del sistema tributario y la polémica invariabilidad fiscal por 25 años para grandes proyectos de inversión. Este último punto es considerado especialmente peligroso para la institucionalidad del país.
El economista Osvaldo Rosales se refirió a la única arista donde el sector progresista muestra disposición al diálogo: la rebaja del impuesto de primera categoría.
“Estamos disponibles para conversar sobre esa rebaja, en la medida que sea compensada, con medidas progresivas, dado que favorece al 2% de las empresas más grandes del país”
, señaló Rosales.
Para avanzar en un consenso sobre el impuesto a las empresas, los expertos condicionan el acuerdo al desmantelamiento de otros beneficios. Específicamente, piden desistir de la integración del sistema tributario, que tiene un costo estimado de US$1.800 millones. A cambio, proponen eliminar la invariabilidad tributaria, la plena integración, el “perdonazo” por repatriación de capitales, la reducción del impuesto a las donaciones y la exención en el pago de contribuciones.
Críticas al SENCE y al crédito por empleo
El debate también alcanzó al diseño del crédito tributario al empleo y la eliminación de la franquicia SENCE. Para los centros de estudio, estas herramientas favorecen desproporcionadamente a las grandes compañías en detrimento de las PYMES.
El economista Luis Eduardo Escobar cuestionó los costos del crédito, que subsidia remuneraciones hasta en un 15%.
“No hay garantía de que genere nuevos empleos formales. Lo ha reconocido el propio Ministerio de Hacienda, de que el supuesto apoyo al empleo no genera nuevos empleos formales. Tenemos una política que a lo único que está destinada es a reducir más y más los impuestos, pero que no obliga a reducir más y más el gasto”
, sentenció.
A estas críticas se suman voces de exautoridades y otros analistas, quienes alertan que el mecanismo genera desigualdades estructurales. Mientras la discusión avanza, cobra fuerza la necesidad de incorporar al debate legislativo temas pendientes como la sala cuna y la continuidad del subsidio unificado al empleo, factores que marcarán la viabilidad política de esta reforma en los próximos meses.