Estamos ante el inicio de un fenómeno financiero sin precedentes. Según estimaciones de la consultora Cerulli Associates, divulgadas por Merrill Lynch, se avecina la mayor transferencia de riqueza de la historia, proceso que alterará profundamente la dinámica económica global y nuestra relación con el dinero.
La proyección apunta a un movimiento total de US$106 billones. Esta inmensa suma pasará de la generación de los Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1964) hacia la Generación X (1965-1980), los Millennials (1981-1996) y, en menor proporción, a la Generación Z (nacidos desde 1997 en adelante), además de fracciones destinadas a instituciones y caridad.
¿Cómo cambiará nuestra relación con el capital?
Más allá del traspaso patrimonial, el foco está en cómo los beneficiarios gestionarán estos recursos. Mientras los Baby Boomers privilegiaban la estabilidad y la delegación absoluta en instituciones financieras tradicionales, las nuevas generaciones muestran un perfil radicalmente distinto.
Sebastián Siseles, CEO de Vesseo, explicó a Fortuna que este evento constituye uno de los reordenamientos de capital más significativos de nuestra era. Según Siseles:
Lo interesante no es solo la magnitud, sino lo que representa: un cambio completo en cómo las personas se relacionan con el dinero. Los Boomers dejaban su plata en el banco y delegaban todo en instituciones tradicionales. Las nuevas generaciones buscan tener control directo, transparencia y opciones que antes no existían.
El contraste es evidente: los Centennials y Millennials son nativos digitales que valoran la autonomía, diversifican su portafolio y exploran alternativas como las criptomonedas, alejándose del modelo bancario tradicional.
Nuevas preferencias de inversión y el mercado inmobiliario
El apetito por el riesgo también se ha transformado. Un análisis del Bank of America Private Bank realizado en 2024 reveló que un 72% de los inversores más jóvenes considera que las rentabilidades superiores a la media ya no se consiguen únicamente con acciones y bonos. Esto explica su apertura hacia activos digitales, capital privado e inversiones directas.
Sin embargo, existe un consenso transversal: el mercado de bienes raíces sigue siendo la categoría preferida por todas las generaciones. Aunque hoy los jóvenes enfrentan barreras como altas tasas de interés y falta de oferta, Lauren Sanfilippo, estratega de Bank of America Private Bank, sostiene que esta situación no será definitiva.
La proyección sugiere que, al concretarse esta transferencia, muchos jóvenes finalmente podrán acceder a la compra de una vivienda. Este hito podría cerrar la brecha de acceso a la propiedad que hoy parece inalcanzable, marcando un antes y un después en el patrimonio de las generaciones más jóvenes.