El misterio tras la desaparición de María Ercira Contreras, ocurrida el 12 de mayo de 2024, sumó un nuevo antecedente que complica el relato familiar. Tras el reciente hallazgo de restos biológicos en las cercanías del restaurante donde se le perdió la pista a la mujer, el testimonio de un carabinero ha vuelto a encender las alertas sobre los hechos ocurridos hace ya dos años.
Según un reportaje de La Tercera, el sargento segundo Miguel Ángel Herrera prestó declaración ante la Brigada de Investigaciones Criminales (Bricrim) de Limache el pasado 2 de enero. Su testimonio es clave, pues fue uno de los funcionarios que recibió la denuncia a las 17:30 horas del día en que la adulta mayor desapareció, integrando las primeras patrullas de búsqueda.
El relato del sargento Herrera sobre la familia
El carabinero detalló que, durante las labores de rastreo, un hijo y un nieto de la mujer se le acercaron para plantear una hipótesis particular. Según los familiares, habían tomado contacto con una persona que afirmaba ser “vidente”, quien les aseguró que la víctima se encontraba en el Parque Brasil de Limache, lo que obligó a los uniformados a trasladarse a ese sector junto a los allegados.
“Puedo manifestar que me llamó la atención la actitud pasiva y de tranquilidad de los familiares de la persona desaparecida al momento de la búsqueda, destacando que solo vi en un shock emocional al hijo que tomó contacto con nosotros”, declaró el sargento Herrera ante la policía.
Esta versión contrasta con la urgencia que suele rodear un procedimiento de esta naturaleza, un punto que los investigadores han analizado minuciosamente durante el proceso judicial que ya suma dos años sin resultados concluyentes.
Estado actual de la investigación en Limache
Desde la Fiscalía Local de Limache confirmaron durante este viernes que la causa se mantiene vigente. A pesar de los múltiples operativos y procedimientos realizados, muchos de ellos exigidos expresamente por la parte querellante, el organismo sostiene que hasta la fecha no existen “antecedentes concretos, serios y verosímiles” que permitan acreditar la participación de terceras personas en la desaparición.
Actualmente, el caso se encuentra en una etapa crítica donde las diligencias son coordinadas estrechamente con la Policía de Investigaciones (PDI) y están bajo revisión por parte de la Fiscalía Regional de Valparaíso. La interrogante que persiste es si el hallazgo de los recientes restos biológicos logrará finalmente esclarecer qué sucedió aquel 12 de mayo con María Ercira Contreras o si, por el contrario, la investigación seguirá estancada en las dudas acumuladas durante los últimos dos años.