Un hombre de 41 años fue sentenciado a una pena de 4 años de presidio por el delito de abuso sexual en la comuna de San Carlos, región de Ñuble. La justicia acreditó que el condenado agredió a la hija de su cónyuge cuando la menor tenía solo 8 años de edad.
Los hechos, que se remontan al año 2017, fueron denunciados tras constatarse que el imputado aprovechaba los momentos en los que quedaba al cuidado de la niña en el domicilio que compartían. ¿Cómo se logró acreditar este caso ante los tribunales? La investigación fue liderada por la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI en Chillán.
Detalles del caso en la Región de Ñuble
La comisario Evelyn Ferreira, quien encabezó las diligencias policiales, explicó que mediante diversas metodologías investigativas se pudo confirmar que el sujeto cometió abusos reiterados aprovechándose de su posición de tutor. La evidencia recogida fue determinante para reconstruir el actuar del agresor durante aquel periodo.
La víctima tenía 8 años y el imputado era el cónyuge de su madre.
La fiscal jefe de San Carlos, Tamara Cuello, ratificó el vínculo familiar que existía entre el agresor y la víctima al momento de ocurrir los ataques. Este factor fue clave para tipificar la responsabilidad del imputado en este grave delito de connotación sexual.
Sentencia y estado actual
Pese a que han transcurrido casi diez años desde que los hechos fueron denunciados, el Ministerio Público logró consolidar los antecedentes necesarios para obtener una sentencia condenatoria. Con la dictación de los 4 años de cárcel, se cierra una etapa judicial para la víctima y su entorno familiar, aunque queda la duda sobre la eficacia del sistema ante delitos contra menores que tardan una década en obtener una resolución definitiva.