En una reciente sesión extraordinaria celebrada el 6 de mayo, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) marcó un precedente al resolver expedientes de una cartera de proyectos que suma más de USD 6.700 millones. Esta instancia, que abarca iniciativas clave en minería, transporte y energía, refleja la nueva hoja de ruta del organismo bajo la administración del presidente José Antonio Kast.
El objetivo central es agilizar los pronunciamientos sobre permisos de intervención y rescates arqueológicos. Al reducir los tiempos de tramitación, el gobierno busca evitar que el patrimonio se convierta en un obstáculo, transformándolo en una condición habilitante para el desarrollo económico del país.
La estrategia del CMN para destrabar la inversión
El ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, destacó la importancia de este enfoque proactivo:
Una de las promesas del gobierno encabezado por el presidente José Antonio Kast es la reactivación económica del país, y el trabajo impulsado por el Consejo de Monumentos Nacionales en la sesión extraordinaria apunta hacia esa dirección. Agilizar y dar dinamismo a estos procesos es clave para reactivar la economía de nuestro país, y también para entender al trabajo patrimonial como condición habilitante del desarrollo, y no como obstáculo.
El plan contempla identificar hallazgos en etapas tempranas, tramitar permisos con antelación y resolver observaciones en plazos acotados. Esto permite que las empresas obtengan claridad patrimonial incluso antes de que la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) sea aprobada, otorgando mayor certeza jurídica a los inversionistas.
Por su parte, el subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda, enfatizó la metodología detrás de este cambio: «El patrimonio arqueológico no es un veto al desarrollo: es un componente técnico que, gestionado con anticipación y metodología rigurosa, permite que los proyectos avancen con certeza jurídica y sin sorpresas».
Proyectos clave y casos de éxito
El alcance de la sesión es amplio e incluye obras de gran envergadura:
- Ampliación de Collahuasi: Con una inversión de USD 3.200 millones, el CMN autorizó el permiso de intervención para 39 sitios arqueológicos identificados en el Estudio de Impacto Ambiental.
- Transmisión Tineo-Nueva Ancud: Un ejemplo de rapidez, donde un permiso fue otorgado en menos de dos semanas tras subsanar hallazgos imprevistos.
- Tren Santiago–Batuco (USD 623 millones) y Metro Línea 9 (USD 1.946 millones): Ambos proyectos recibieron luz verde tras pronunciamientos conformes sobre sus informes de rescate.
- Otros proyectos: Se incluyen el Parque Fotovoltaico Llanos del Sol (USD 635 millones) y la faena minera Distrito Pleito (USD 32 millones).
Es importante notar que estas autorizaciones son parte del proceso de evaluación ambiental y no reemplazan la aprobación final de los EIA. La modernización institucional continúa, con el CMN buscando equilibrar la protección del patrimonio nacional con las necesidades de infraestructura y crecimiento que requiere Chile para los próximos años.