En el marco de su reciente visita a la octava región, el director nacional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Yerko Ljubetic, abordó la postura del organismo respecto a las violaciones a los derechos humanos, el estallido social y las agresiones contra efectivos de las policías. En una entrevista con Radio Bío Bío, el directivo subrayó que la institución mantiene una preocupación activa por la integridad de los uniformados, enmarcándola como una condición necesaria para la seguridad.
Consultado sobre cómo gestiona el INDH las agresiones contra funcionarios policiales, Ljubetic enfatizó que estos hechos deben ser abordados con rigor. «Es un delito común que tiene que ser perseguido como tal por las fiscalías y juzgado por los tribunales», explicó, aclarando que el organismo no interviene directamente en dichos procesos judiciales.
Derechos humanos y el rol de las policías
Pese a la distinción jurídica, el director fue enfático en señalar que el INDH no desatiende la seguridad de los agentes del Estado.
«A nosotros sí nos preocupa el tema de los derechos humanos de los uniformados, de la policía en general, y tenemos una actividad importante en esa materia. La seguridad es una condición para el ejercicio de los derechos humanos»
En este sentido, Ljubetic planteó que el INDH y diversas organizaciones del sector respaldan la implementación de políticas de seguridad eficientes, siempre que estas se desarrollen estrictamente dentro de un marco de respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas.
El estallido social y la señal de impunidad
Sobre las violaciones a los derechos humanos registradas durante las manifestaciones de 2019, el director del INDH expresó una profunda preocupación ante el desarrollo de las causas judiciales. Recordó que el organismo, en su informe anual de aquel año, calificó la respuesta estatal como la crisis de derechos humanos más severa desde el fin de la dictadura.
Respecto a la falta de sentencias definitivas en numerosas querellas, el directivo advirtió sobre el riesgo de generar una percepción de impunidad. «Nuestra historia política reciente está marcada por situaciones como estas, no puede ser una señal de impunidad», sentenció. Según Ljubetic, es indispensable establecer responsabilidades personales e institucionales para asegurar que estos hechos no vuelvan a ocurrir.
El director reconoció que la complejidad del contexto de 2019 dificultó determinar dinámicas precisas en muchas denuncias. No obstante, lamentó la falta de mayores esfuerzos colaborativos entre las instituciones involucradas para obtener resultados judiciales más claros.
Proyección: hacia una cultura de derechos humanos
Finalmente, Ljubetic destacó que el desafío actual del INDH se centra en la sensibilización ciudadana. El objetivo es informar sobre la amplitud de los derechos humanos más allá de lo político, integrando esferas como el medioambiente, la vivienda, la salud, la educación y la memoria.
Con estas acciones, la entidad busca consolidar una cultura donde los derechos asociados a la dignidad sean transversales. La incógnita que queda abierta es si este nuevo enfoque de trabajo pedagógico y territorial logrará cerrar las brechas de desconfianza institucional que persisten tras los eventos de los últimos años.