El juicio oral contra Eduardo Flores Castillo, exentrenador de la selección chilena de hockey patín, avanza en medio de un clima de alta tensión. El imputado es acusado por el Ministerio Público de cometer el delito reiterado de abuso sexual en contra de una menor de 14 años, hechos que habrían ocurrido en 2021 en el Club de Hockey San Jorge, ubicado en La Cisterna.
La denuncia contra Flores Castillo detalla que la víctima, identificada con las iniciales V.I.O.L., fue abordada al interior de una bodega. Según consta en los documentos oficiales, el acusado se habría acercado por la espalda para efectuar tocamientos en pechos y glúteos tanto sobre la ropa como bajo su indumentaria deportiva.
Testimonios y antecedentes de las Marcianitas
El caso ha cobrado mayor relevancia tras revelarse testimonios de exintegrantes de las ‘Marcianitas’, quienes denunciaron haber sufrido abusos a principios de la década de los 2000. Marcela Bustamante, campeona del mundo, relató vivencias traumáticas bajo el mando del entrenador:
«Nunca pude disfrutar ser campeona del mundo. Siempre me hacía mirar a la pared, y se masturbaba mientras hacía como que me medía las caderas y nos hacía tocar el piso».
Durante las audiencias de este jueves y viernes, la estrategia de la defensa, liderada por el exfiscal Alejandro Peña del estudio PFV Abogados, ha sido refutar los hechos y desmentir a las víctimas. Fuentes cercanas a la causa señalaron a BBCL Deportes que Roberta Urrea, otra de las ‘Marcianitas’, prestó declaración mediante videollamada desde Australia.
Desgaste y tensión en el proceso judicial
Las denunciantes han manifestado profundo malestar por la forma en que el equipo legal del imputado está manejando la causa. Según fuentes consultadas, la defensa de Flores Castillo ha adoptado una postura agresiva, irónica y burlesca, planteando que Marcela Bustamante inventó las acusaciones y sugiriendo que la víctima sería, en realidad, el propio entrenador. Esta situación ha generado temor y decepción entre las afectadas, quienes han expresado su preocupación ante un posible fallo desfavorable.
Por su parte, desde la defensa de Flores calificaron las acusaciones como calumnias y han comenzado a presentar sus propias pruebas para desestimar los relatos presentados por la Fiscalía. Con la etapa de testigos de cargo concluida, el proceso entra en su fase decisiva donde se determinará si existen las pruebas suficientes para una condena por los delitos reiterados de abuso sexual.