Un vuelo de LATAM Airlines que cubría la ruta entre Antofagasta y Santiago terminó en una inesperada escala en Mendoza, Argentina, dejando a casi 200 pasajeros varados y enfrentando una compleja situación logística que ahora podría derivar en acciones legales. El afectado, John Atkinson, doctor en Inteligencia Artificial de la Universidad de Edimburgo, fue quien expuso el caso a través de LinkedIn tras vivir lo que calificó como una verdadera pesadilla.
El relato de una odisea aérea
El incidente ocurrió el pasado 30 de abril, cuando el vuelo tenía programada su llegada a la capital chilena pasada las 20:00 horas. Tras sufrir un retraso inicial de 45 minutos, la situación se tornó crítica cerca del destino. Según relató Atkinson:
Acercándose a Santiago, el avión comenzó a dar vueltas, y de repente el piloto anuncia que, por alto tráfico de ese día, sumado a la mantención de una de las pistas, no podríamos aterrizar, por lo que el vuelo se desviaría a… MENDOZA!. Comienza la pesadilla para un vuelo con casi 200 pasajeros.
Una vez aterrizados en territorio trasandino cerca de las 23:00 horas, la incertidumbre aumentó. Aunque inicialmente se les informó que tras una carga de combustible regresarían a Chile a la medianoche, esto nunca sucedió. El vuelo fue reprogramado para el día siguiente, 1 de mayo, a las 17:00 horas. Según fuentes conocedoras del proceso, el retraso se debió al vencimiento de las horas legales de vuelo de la tripulación.
Problemas con el alojamiento y respuestas de la aerolínea
La gestión de la aerolínea fue duramente cuestionada. Atkinson denunció que, cerca de las 4:00 de la madrugada, el personal del aeropuerto intentó derivar a los pasajeros a hoteles, pero cerca de la mitad no consiguió alojamiento. Ante la falta de respuestas claras, los usuarios fueron atendidos a través de un bot telefónico y se les solicitó costear sus propios gastos para un posterior reembolso.
Aunque algunos pasajeros fueron asistidos, otros quedaron a la deriva en el aeropuerto. Ante la consulta de BioBioChile, LATAM confirmó el desvío del vuelo LA137, justificándolo por la congestión en Santiago derivada de una emergencia de otra aeronave y los trabajos en la pista. La empresa aseguró haber activado protocolos de asistencia y confirmó la salida del vuelo especial LA1101 el 1 de mayo a las 17:00 horas. Tras la polémica, la aerolínea tomó contacto con Atkinson y reembolsó sus gastos personales.
Postura de la DGAC y futuro judicial
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) aclaró que la decisión de desviar el vuelo corresponde exclusivamente a la aerolínea por procedimientos de seguridad. Además, enfatizaron que los trabajos en la pista de Santiago fueron informados a todas las compañías a finales del año pasado y reforzados mediante el NOTAM, herramienta oficial de notificación aeronáutica.
Actualmente, el caso está lejos de cerrarse. John Atkinson declaró que se encuentra organizando a un grupo de afectados para presentar acciones legales por daños y perjuicios. La gran interrogante que queda abierta para los usuarios es si estas medidas forzarán a la aerolínea a mejorar sus protocolos de contingencia ante eventos de esta magnitud.