La historia de Víctor ‘Sikosis’ Valenzuela en el deporte nacional ha dado un giro histórico. A sus 32 años, este peleador de Pedro Aguirre Cerda se ha convertido en el tercer chileno en firmar con la UFC, la organización de artes marciales mixtas más prestigiosa del mundo, logrando además el difícil hito de triunfar en su primera presentación profesional dentro del octágono.
Su camino hacia la élite no fue sencillo. Formado inicialmente en el karate desde los 10 años, Valenzuela transformó una juventud marcada por la intensidad en una carrera profesional disciplinada. Su experiencia previa, que incluyó combates en ligas de Estados Unidos, Japón y circuitos como LFA y Fury FC, fue clave para obtener la madurez técnica necesaria para competir al más alto nivel.
Del grafiti a la élite mundial
El llamativo apodo ‘Sikosis’ tiene un origen creativo y nostálgico. Según relata el deportista, surgió cuando era adolescente: "Me gustaba salir a pintar y como la psicosis es una enfermedad donde ves cosas en todos lados yo, en mi imaginación de niño, decía ‘ya, voy a ir a pintar en todos lados para que vean que ‘Sikosis’ está en todos los lugares’".
Esa determinación lo llevó a entender que su lugar estaba en las grandes ligas tras entrenar con otros atletas de UFC. "Ellos mismos me lo decían, que tenía el nivel, y ahí dije: sí, realmente puedo lograrlo", explica sobre el momento en que se convenció de sus capacidades.
Un debut marcado por la emoción
El triunfo frente al experimentado Mack Griffin tuvo un peso emocional profundo. Días antes del combate, Valenzuela sufrió la pérdida de su abuela, quien días antes le había confesado una premonición: "Soñé que te pasarán cosas muy buenas, cuídate y mantén la dieta porque viene algo grande para ti". Para el peleador, ese triunfo fue una dedicatoria personal: "Fue una mezcla de emociones. Venía de una semana difícil, así que lo único que quería era ganar y dedicarle la victoria a mi abuela".
Defensa de las MMA
Ante las críticas que aún recibe la disciplina, Valenzuela es categórico en defender las artes marciales mixtas como una actividad profesional de alto rendimiento.
"Decirles que sí es un deporte. Hay que tomar decisiones bajo mucha presión, prepararse física y mentalmente, y resolver problemas en tiempo real. Un peleador de MMA es un atleta completo"
De cara al futuro, la hoja de ruta de ‘Sikosis’ es clara. El peleador busca mantener una agenda activa, proyectando nuevos combates para los meses de agosto y noviembre. Su objetivo inmediato es escalar en el ranking de la organización y consolidarse como un referente para las nuevas generaciones de deportistas chilenos, manteniendo siempre un enfoque auténtico sobre las exigencias físicas y psicológicas que requiere mantenerse en la cima mundial.