Las reformas tributarias implementadas en años recientes han logrado fortalecer las arcas públicas en América Latina y el Caribe durante 2024, según el informe Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2026. Presentado en el 38º Seminario Regional de Política Fiscal de la CEPAL-ONU en Santiago, el documento detalla que más de la mitad de las naciones de la región han visto crecer sus ingresos fiscales gracias a cambios estructurales en su recaudación.
El impacto de las reformas fiscales en la región
El estudio, que analiza datos comparables entre 1990 y 2024, indica que de los 28 países examinados, 15 registraron aumentos en sus ingresos tributarios en relación con el PIB, mientras que 13 experimentaron retrocesos. Los avances más significativos se concentraron en aquellos estados que aplicaron ajustes de gran envergadura. Cuba lideró la lista con un incremento de 5 puntos porcentuales, seguido por Barbados (2,1 puntos), Brasil (2 puntos) y Antigua y Barbuda (1,9 puntos porcentuales).
La Cepal explica que estos avances fueron impulsados principalmente por dos vías: el fortalecimiento de los impuestos sobre bienes y servicios —especialmente relevante en Brasil, Cuba y Antigua y Barbuda— y el refuerzo a los impuestos sobre la renta de las sociedades, aplicado en Barbados y Brasil.
Diferencias estructurales y factores económicos
En el otro extremo, las caídas más profundas tuvieron una raíz económica externa. Trinidad y Tobago sufrió un descenso de 3 puntos porcentuales debido a la caída en los precios de la energía y la menor producción de gas natural. Por su parte, en Guyana, la recaudación cayó 2,4 puntos, no por una baja en términos nominales, sino porque el crecimiento del PIB fue tan acelerado que superó la capacidad de captación tributaria del Estado.
Durante 2024, la presión fiscal regional presentó una brecha amplia: desde el 9,2% en Guyana hasta el 33,7% en Brasil, alcanzando un promedio regional del 21,7%, lo que representa un avance de 0,2 puntos comparado con el ejercicio anterior.
La estructura de los ingresos: IVA vs. Renta
A diferencia de los países miembros de la OCDE, la región depende fuertemente del consumo. En 2024, los impuestos sobre bienes y servicios representaron el 49,2% del total recaudado, siendo el IVA el protagonista indiscutible con un 28,9%. El impuesto a la renta y utilidades alcanzó el 29,1%, mientras que las cotizaciones a la seguridad social aportaron solo un 15,9%.
Hacia el futuro, el panorama presenta desafíos adicionales. A fines de abril, la Cepal ajustó su pronóstico de crecimiento del PIB regional para 2026, reduciéndolo del 2,3% al 2,2%. Esta desaceleración es un fenómeno generalizado, afectando a 24 de los 33 países de la región, un contexto complejo donde los gobiernos deberán decidir si profundizar sus reformas tributarias o enfrentar una estancamiento en sus ingresos fiscales.