Los conductores del transporte público en la Región de Valparaíso han alzado la voz contra el Ejecutivo ante lo que califican como una nula ayuda frente al constante incremento en los precios de los combustibles. El gremio ha marcado una fecha crítica en el calendario: el próximo 18 de mayo, día en que se materializaría un paro regional si sus demandas económicas no son atendidas a tiempo.
A través de un comunicado oficial, el sector manifestó estar en estado de alerta permanente. Los dirigentes del transporte criticaron duramente a las nuevas autoridades del Ministerio de Transportes, señalando que existe una desconexión evidente respecto a la profunda crisis financiera que atraviesa el rubro en la zona.
Exigencias y el impacto en los bolsillos
Óscar Cantero, presidente de la Confederación de Transporte Terrestre de la Quinta Región, lamentó que hasta la fecha no exista una respuesta concreta que permita mitigar el déficit económico provocado por el encarecimiento de la energía. Según el dirigente, el impacto es directo en el trabajador, quien al finalizar su jornada no logra rescatar el porcentaje de ingresos esperado debido al alto costo diario de operación.
El descontento se agudiza al comparar su situación con otros sectores. Cantero cuestionó que las compensaciones se hayan enfocado exclusivamente en taxis colectivos, transporte escolar y servicios rurales, dejando en el abandono a los conductores de buses urbanos, quienes ven sus sueldos mermados día tras día.
El corte de boleto y la presión a diario, no permiten generar una recaudación favorable para los conductores quienes deben duplicar las horas frente al volante para poder obtener recursos que puedan cubrir combustible, cuota para el dueño del bus y el porcentaje para el chofer.
Para movilizar las máquinas, los conductores deben desembolsar diariamente entre $50.000 y $60.000 solo por concepto de combustible. Este gasto, sumado a la presión de la recaudación diaria, obliga a los choferes a trabajar jornadas extenuantes para intentar equilibrar las finanzas, cubrir la cuota del propietario del vehículo y obtener su propio sustento.
Confusión en las deudas y la amenaza de paro
Otro punto de fricción es la gestión de las deudas por parte del Ministerio de Transportes. Óscar Cantero fue enfático en aclarar que se trata de dos problemáticas distintas: una es la deuda arrastrada desde el año 2025 y otra, mucho más urgente, es la necesidad de un subsidio directo para financiar el petróleo necesario para la operación diaria de las máquinas.
La situación se mantiene en una tensa calma mientras el gremio espera una señal clara por parte del Ejecutivo. De no existir una solución efectiva para compensar estos costos de operación, el sector ha confirmado que el 18 de mayo marcará el inicio de una paralización indefinida que afectará a toda la Región de Valparaíso. ¿Está el Ministerio de Transportes en condiciones de evitar esta movilización nacional antes de la fecha límite?