El París Saint-Germain ha marcado un hito en su historia reciente. Tras superar al Bayern Múnich en la vuelta de la serie, el equipo dirigido por Luis Enrique Martínez aseguró su boleto a la gran final de la Champions League, un paso que el estratega califica como fundamental para el proyecto parisino.
El técnico español, en declaraciones a Movistar+, analizó la complejidad de enfrentarse a un rival que apenas había perdido tres partidos en toda la temporada. Según el entrenador, la clave del éxito radicó en la capacidad de adaptación de sus dirigidos: «No estamos acostumbrados a defender, pero hemos defendido como los ángeles y realmente hemos merecido pasar», afirmó.
La mentalidad detrás de la victoria en Múnich
Lejos de adjudicarse el éxito de forma individual, Luis Enrique enfatizó que sería «muy injusto» centrarse en nombres propios. El técnico recordó las dificultades que el equipo ha enfrentado durante todo el año, marcado por constantes lesiones que le impidieron repetir un mismo once titular en toda la temporada.
Si piensas lo que es venir a jugar un partido de este tipo, en este estadio, contra estos jugadores y la manera que ellos juegan, sabíamos la dificultad, pero antes del partido hemos recordado que les habíamos ganado en París y por qué no podemos ganar aquí.
El estratega destacó además que el club superó «el peor sorteo de la fase de grupos» y múltiples adversidades en el camino hacia la final. Para el asturiano, llegar a esta instancia representa una posibilidad real de «seguir luchando por ser campeón» del certamen europeo.
El reencuentro con Mikel Arteta
La mirada ya está puesta en el último desafío ante el Arsenal, dirigido por el español Mikel Arteta. Luis Enrique no ocultó su admiración por el trabajo de su colega, con quien compartió vestuario en el Barcelona cuando el actual técnico de los Gunners aún era muy joven.
«Ha creado un gran equipo, se ve qué tipo de entrenador es», valoró sobre su próximo rival. De cara al encuentro definitivo, el entrenador del PSG se mostró optimista: «Será muy difícil, pero confiamos mucho en la manera que tenemos de jugar, en lo que queremos conseguir. Hicimos historia el año pasado y queremos continuar dando guerra». Con la moral alta tras el triunfo en Alemania, el París Saint-Germain se prepara para lo que promete ser un duelo táctico de alto nivel por la gloria continental.