Los mercados energéticos globales han reaccionado con una marcada tendencia a la baja tras el anuncio de un pacto provisional entre Estados Unidos e Irán para detener la guerra. El precio del petróleo Brent, que funciona como referencia en Europa, ha registrado un descenso intradía del 4,76%, situándose en los US$83,17 por barril. Esta cifra representa su valor más bajo desde principios de marzo, justo después de iniciarse la ofensiva estadounidense contra el país asiático.
Impacto en el gas y crudo WTI
La noticia no solo ha afectado al petróleo, sino también al mercado del gas natural. El contrato TTF, negociado en los Países Bajos, ha sufrido un desplome de hasta un 9% durante la jornada, cotizando a 42,51 euros por megavatio hora. En paralelo, el barril WTI, referencia en los Estados Unidos, cayó por debajo de la barrera de los US$80, ubicándose cerca de las 19:08 horas en los US$81,36, lo que supone una caída superior al 5%.
El alcance del acuerdo de paz
El alivio en los mercados responde a la confirmación, por parte del presidente Donald Trump, de que el acuerdo con Irán está finalizado. A través de sus redes sociales, el mandatario declaró:
El acuerdo con la República Islámica de Irán está ya finalizado. ¡Felicidades a todos!
Por parte del gobierno iraní, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, ratificó el pacto para un alto el fuego inmediato que incluye a Líbano, aunque matizó que el memorándum no implica confianza total en el enemigo.
Reapertura del estrecho de Ormuz
El punto central del pacto es la reapertura del estrecho de Ormuz, ruta clave por la que circulaba una quinta parte del petróleo mundial antes del conflicto. Según Donald Trump, tras la firma formal prevista en Suiza para este viernes 19 de junio, se procederá a retirar las minas para permitir que el crudo vuelva a fluir globalmente. El precio del Brent, que se mantenía sobre los US$70 antes de la guerra, había alcanzado niveles de hasta US$120 durante los meses de tensión.
¿Qué sigue para la economía global?
Aunque organismos internacionales han celebrado la noticia, la prudencia persiste. Christine Lagarde, presidenta del BCE, calificó el evento como una buena noticia, pero advirtió que la historia aún no concluye. Por su parte, Kristalina Georgieva, del FMI, alertó que si el conflicto o las interrupciones en el suministro se intensifican, los riesgos para el crecimiento global siguen siendo considerables. El mercado se mantiene expectante ante la firma del viernes y la estabilidad real que pueda alcanzar la región a largo plazo.