Una grave explosión en una fábrica de fuegos artificiales sacudió este lunes la provincia de Hunan, en China, dejando un saldo preliminar de 26 personas fallecidas y 61 heridos. El incidente ocurrió a las 16:43 hora local (4:34 hora de Chile) en las instalaciones de la empresa Huasheng, ubicada específicamente en Liuyang, un municipio bajo la jurisdicción de la ciudad-prefectura de Changsha.
Reacciones y medidas de las autoridades
Tras conocerse el impacto del suceso, Chen Bozhang, alcalde de Changsha, expresó sus condolencias y pidió disculpas a los familiares de las víctimas. En una declaración oficial, el edil manifestó:
Estamos profundamente apenados y llenos de remordimiento.
Ante la gravedad de los hechos, el presidente chino Xi Jinping intervino personalmente. El mandatario instruyó acelerar las tareas de rescate de posibles desaparecidos y brindar toda la ayuda necesaria a los afectados. Asimismo, exigió esclarecer las causas del accidente con prontitud y asegurar que se depuren las responsabilidades con todo el rigor de la ley.
Situación actual y la investigación
El responsable de la firma Huasheng ya fue detenido por las fuerzas policiales para iniciar los interrogatorios correspondientes. Mientras tanto, los 61 heridos fueron trasladados a diversos centros asistenciales de la zona para recibir atención especializada.
La emergencia obligó a las autoridades a evacuar preventivamente a los residentes de los alrededores, ya que en las cercanías del complejo siniestrado existen dos almacenes de pólvora negra que representaban un peligro inminente. Actualmente, se desarrolla una segunda fase de rastreo en el lugar, mientras el mundo observa cómo las investigaciones determinarán si existieron fallas críticas en los protocolos de seguridad de esta industria de alto riesgo.