El dilema de la tecnología en las aulas
El uso de teléfonos móviles en las escuelas se ha convertido en un debate global de alta complejidad. En Chile, las comunidades educativas discuten si es mejor optar por una restricción absoluta o avanzar hacia una integración pedagógica, equilibrando las ventajas digitales con los riesgos en salud mental y convivencia escolar.
Las estrategias internacionales son dispares. Mientras Francia ha aplicado prohibiciones estrictas en la educación básica para reducir distracciones, Finlandia opta por un modelo de integración guiada bajo supervisión docente. En Chile, diversos colegios están adoptando protocolos que limitan el uso del dispositivo a horarios o fines pedagógicos específicos para fomentar la interacción en recreos.
La visión de los expertos y la evidencia
La ciencia es clara sobre los riesgos: el exceso de pantallas afecta la atención, la regulación emocional y la calidad del sueño en menores. Milena Schublin, Directora del Colegio Saint John’s Villa Academy, sostiene que el rol de los adultos es fundamental, ya que los niños aún no logran autorregularse ante estímulos tan atractivos.
«Hoy no se trata de demonizar el uso del celular, sino de entender el contexto. Lo más importante no es solo prohibir o permitir, sino enseñar. El desafío es formar estudiantes que sepan cuándo, cómo y para qué usar sus dispositivos», afirma Schublin.
Para abordar esto, la OCDE integrará en PISA 2025 el componente “Aprendizaje en el Mundo Digital”, midiendo la autorregulación y motivación de los alumnos. Por su parte, la Academia Americana de Pediatría (AAP), en su actualización de 2026, compara las pantallas con un «postre»: deben consumirse en dosis pequeñas para no desplazar el sueño o la actividad física.
El impacto de los algoritmos y la alfabetización digital
Los datos de la UNESCO son alarmantes respecto al entorno digital. El equipo de Monitoreo de la Educación Global detectó que, en plataformas como TikTok, los adolescentes reciben contenido sobre imagen corporal cada 39 segundos, mientras que el material que promueve trastornos alimenticios aparece cada ocho minutos. Las estudiantes mujeres presentan el doble de probabilidad de enfrentar problemas de salud mental por el uso de redes.
Entregar dispositivos sin la mediación de un docente capacitado no garantiza mejores resultados académicos. La prohibición pura se considera una respuesta analógica ante un problema digital. La clave para este 2026 es la alfabetización digital crítica: evitar que los alumnos sean esclavos de las notificaciones para convertirlos en dueños de sus herramientas. Si la escuela no enseña a usar la tecnología con propósito, el algoritmo tomará el control de la educación de nuestros hijos.
Preguntas frecuentes sobre celulares en el aula
- ¿Es efectiva la prohibición total? La evidencia sugiere que la tecnología requiere mediación profesional para ser un aporte, no solo una restricción.
- ¿Qué mide PISA 2025? Evalúa la autorregulación y el impacto emocional de la tecnología en el aprendizaje internacional.
- ¿Cómo gestionar el uso? Expertos recomiendan tratar el tiempo de pantalla como una actividad controlada y con fines educativos claros.