Los diputados de la UDI, Cristóbal Martínez y Marco Antonio Sulantay, se reunirán con la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao. El objetivo central es solicitar formalmente el patrocinio del Gobierno para un proyecto de ley que busca implementar la prohibición de redes sociales en menores de 16 años en Chile, buscando así un respaldo oficial que acelere su tramitación.
Los parlamentarios, en representación de la bancada gremialista, instarán al Ejecutivo a otorgar urgencia a esta iniciativa, la cual ya se encuentra en proceso legislativo dentro de la comisión de Familia de la Cámara de Diputadas y Diputados. Según los impulsores, la medida es un paso necesario para proteger a los jóvenes frente a riesgos como el ciberacoso, la depresión y problemas derivados de la salud mental.
¿En qué consiste la propuesta de restricción?
El proyecto, ingresado en enero pasado, propone un sistema escalonado. Se plantea una prohibición total para menores de 14 años, mientras que aquellos que tengan entre 14 y 16 años solo podrían acceder a estas plataformas digitales si cuentan con una autorización legal explícita de sus padres o tutores.
Sobre la urgencia de la medida, Martínez y Sulantay señalaron:
“Es muy importante que el Ejecutivo se haya mostrado a favor de impulsar un proyecto que prohíba el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Actualmente, existen antecedentes más que suficientes que demuestran que el uso excesivo y descontrolado de estas plataformas está directamente relacionado con un aumento de la ansiedad, con episodios de depresión y otro tipo de trastornos”
Contexto internacional: El modelo a seguir
Los legisladores buscan replicar normativas que ya avanzan en el extranjero. Recuerdan que en diciembre de 2025, Australia se convirtió en pionero al limitar el acceso a cerca de diez plataformas, incluyendo Instagram y TikTok. Asimismo, destacaron el caso de Francia, donde la restricción aplicará para menores de 15 años a partir de septiembre, y Indonesia, nación que anunció una normativa similar en marzo pasado.
Frente a las críticas por una posible censura, los diputados aclararon que la intención no es “demonizar” la tecnología. “Somos nosotros los adultos quienes debemos hacernos cargo de esta compleja realidad y actuar a tiempo”, sentenciaron los parlamentarios. Por ahora, el proyecto permanece en la comisión de Familia, a la espera de ver si el Ejecutivo decide otorgarle la urgencia requerida para avanzar en el Congreso.