La Cancillería dio por finalizada la investigación sumaria instruida al interior de la embajada de Chile ante las Naciones Unidas. El proceso buscaba esclarecer si funcionarios diplomáticos continuaron realizando gestiones para favorecer la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, a pesar de que el Gobierno de Chile había retirado formalmente su respaldo a dicha postulación.
Sin antecedentes de infracciones
Tras concluir la indagatoria, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó a Radio Bío Bío que no se hallaron pruebas de irregularidades. Según detallaron, tras una investigación directa realizada por la cartera, no existen indicios de que los funcionarios involucrados hayan vulnerado las instrucciones impartidas por el nivel central.
El origen de la investigación
El sumario se originó tras los dichos del canciller Francisco Pérez Mackenna, quien el pasado 22 de abril reconoció ante la prensa que el Ejecutivo tenía conocimiento de que «pueden haber algunos temas ahí», por lo cual se decidió iniciar las averiguaciones correspondientes.
Las sospechas apuntaban directamente a Claudio Garrido, quien asumió como representante permanente alterno en Nueva York tras la salida de la exembajadora Paula Narváez, siendo posteriormente ratificado en el cargo por el Presidente Gabriel Boric. Asimismo, la investigación puso la lupa sobre Jimena Prada, su principal asesora, quien es de nacionalidad costarricense y trabaja como analista extranjera en la sede diplomática chilena en Nueva York.
Con el cierre de esta indagatoria, la Cancillería da por zanjado el caso que mantenía en duda el cumplimiento de las directrices gubernamentales respecto a la carrera internacional de la exmandataria en el organismo multilateral.