El Concejo Municipal de Osorno encendió la polémica tras autorizar la asignación de $10 millones destinados exclusivamente al recambio de cortinas y manteles para la sala de sesiones del edificio consistorial. La medida, que busca modernizar el mobiliario, fue presentada mediante un ordinario por la Dirección de Administración y Finanzas con el objetivo de incorporar mayores ingresos al presupuesto municipal.
Polémica en la votación municipal
Durante la sesión, la propuesta fue cuestionada por algunos ediles. La concejala Natali Guissen fue la primera en manifestar su reparo ante el elevado gasto. Por su parte, el alcalde Jaime Bertin restó importancia a la cifra, limitándose a señalar de forma escueta: “Son cortinas”. El jefe comunal añadió que se trata de un monto máximo solicitado, sugiriendo que el valor final podría ser menor una vez que se concrete el proceso de licitación.
El concejal Arturo Buschmann fue más allá en su crítica, cuestionando el impacto real de esta inversión. “¿Cuánto beneficia a la ciudadanía gastar 10 millones de pesos en unas cortinas que benefician solo a la gente que está en la sala de sesiones?”, planteó, sugiriendo que esos fondos habrían sido más útiles en seguridad ciudadana, como la compra de cámaras para juntas de vecinos.
Prioridades y cuestionamientos al gasto
Al momento de la votación, Natali Guissen y Arturo Buschmann mantuvieron su postura de rechazo. Guissen enfatizó la falta de equivalencia en las prioridades, argumentando:
El fondo para la oficina de discapacidad, para postular, son 10 millones también. No hay equivalencia entre un valor y otro.
A pesar de la oposición, la mayoría del cuerpo colegiado respaldó la iniciativa, permitiendo liberar los $10 millones para el proceso administrativo. Actualmente, la partida se encuentra en condiciones de iniciar la licitación. Queda por ver si el proceso competitivo reducirá efectivamente el costo final o si el cuestionamiento de los concejales marcará un precedente en futuras decisiones presupuestarias del municipio.