La prestigiosa revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS) tomó la drástica decisión de retirar un estudio sobre la cura del cáncer de páncreas liderado por el reconocido químico español Mariano Barbacid. La publicación, que originalmente salió a la luz el pasado 2 de diciembre, quedó invalidada luego de descubrirse que los autores no declararon vínculos comerciales relevantes.
El origen del conflicto de intereses
El núcleo del problema radica en la empresa Vega Oncotargets, compañía cofundada en 2024 por Barbacid junto a los científicos Carmen Guerra y Vasiliki Liaki. Según lo reportado por la PNAS, el equipo de investigación posee el 25% de esta firma, la cual busca desarrollar terapias oncológicas. Al no informar sobre esta participación accionaria durante el proceso de envío del artículo, se produjo un conflicto de intereses no declarado, contraviniendo las normas éticas de la publicación.
Detalles de la investigación sobre el cáncer de páncreas
El estudio se enfocaba en la proteína KRAS, cuya mutación es considerada la principal causa de tumores pancreáticos. El equipo identificó que al eliminar simultáneamente las proteínas RAF-1 y EGFR, la mitad de estos tumores dejaban de prosperar. En ensayos con ratones, el tratamiento combinó tres fármacos: Daraxonrasib (inhibidor de KRAS), Afatinib (inhibidor de EGFR/HER2) y SD36 (degradador de STAT3), logrando eliminar el cáncer sin efectos secundarios observados.
Respuestas y futuras acciones
Ante la polémica, la científica Carmen Guerra admitió que «metieron la pata» al omitir esta información, aunque confirmó que ya han enviado nuevamente el estudio declarando los vínculos para intentar que sea publicado otra vez. Por su parte, una representante de Mariano Barbacid, Guadalupe Sánchez, envió un comunicado aclarando que el olvido fue involuntario y sin mala fe. Sánchez además precisó que la fundación Cris Contra el Cáncer ha recaudado más de 3,5 millones de euros, fondos que se destinarán exclusivamente a generar inhibidores farmacológicos aplicables a pacientes en los próximos dos o tres años.
La controversia se agrava debido a que la empresa Vega Oncotargets se adjudicó públicamente el logro de «la primera terapia efectiva contra el cáncer de páncreas» tras la difusión del estudio. Además, los científicos podrían haber vulnerado el código ético del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, que exige divulgar cualquier conflicto de intereses percibido en el momento de presentar una publicación académica.