Un caso de alta complejidad sacude a Florida, Estados Unidos, tras revelarse que Hisham Abugharbieh, acusado del asesinato de dos estudiantes de doctorado, utilizó ChatGPT para obtener instrucciones sobre cómo deshacerse de los cadáveres. El sujeto, de 26 años, se encuentra detenido tras el crimen de Zamil Limon y Nahida Bristy, ambos de 27 años y originarios de Bangladesh, quienes fueron reportados como desaparecidos el pasado 16 de abril en Tampa.
El fiscal general del estado, James Uthmeier, confirmó este lunes que este incidente será incorporado a una investigación criminal que ya pesaba sobre OpenAI. La empresa tecnológica está siendo indagada por su presunta responsabilidad en otro caso de 2025, donde la herramienta de inteligencia artificial habría aconsejado al responsable de un tiroteo masivo que dejó dos fallecidos en la Universidad Estatal de Florida (FSU).
Detalles del hallazgo y las consultas
Los restos de Zamil Limon fueron localizados el viernes pasado dentro de bolsas de basura en un puente que conecta las ciudades de Tampa y St. Petersburg. Por otro lado, la policía encontró el domingo otros restos humanos, cuya identidad aún está en proceso de confirmación, aunque todo apunta a que pertenecen a Nahida Bristy.
Documentos judiciales detallan que Abugharbieh realizó consultas específicas a la IA antes de cometer los crímenes. Entre sus búsquedas, preguntó “qué pasaría si pusiera a alguien dentro de una bolsa de basura y la arrojara al basurero”. Además, el imputado pidió consejos para ocultar un arma sin licencia y cómo modificar el número de identificación de un vehículo, lo que ha encendido las alarmas sobre el uso delictivo de la tecnología.
Situación judicial y alcance de la investigación
Abugharbieh, quien cursó estudios en la Universidad del Sur de Florida (USF) entre 2021 y 2023, fue arrestado el viernes tras un reporte de violencia doméstica. Actualmente, enfrenta múltiples cargos, entre ellos asesinato premeditado con arma, traslado de cadáveres, omisión de reporte de muerte y manipulación de evidencia física.
La investigación liderada por la oficina del fiscal busca determinar si OpenAI tiene responsabilidad criminal bajo la legislación estatal, la cual sanciona severamente a quienes “ayuden, inciten o aconsejen” a cometer un delito. Mientras el proceso judicial avanza, las autoridades del Condado de Hillsborough continúan recabando pruebas para esclarecer completamente la participación de la herramienta tecnológica en esta serie de eventos violentos.