Una importante obra que mejora la dignidad y el bienestar de los estudiantes fue inaugurada el pasado martes en la Escuela Rural de Aguantao, ubicada en la comuna de Calbuco, Región de Los Lagos. El proyecto consistió en la ampliación y modernización de la infraestructura sanitaria del establecimiento, una iniciativa que beneficia directamente a 67 estudiantes y a sus 50 familias, además de los 16 profesores y funcionarios del recinto.
La moderna construcción fue posible gracias a un convenio colaborativo que comenzó a tomar forma en 2022, uniendo esfuerzos entre la empresa salmonera Invermar, el Municipio de Calbuco, proveedores locales y la propia comunidad educativa. La alianza público-privada, que a menudo queda en el discurso, se materializó en esta obra concreta.
El alcalde de Calbuco, Marco Silva, valoró la ejecución del proyecto, destacando que la inversión de Invermar trasciende lo económico. “No se trata solo de números, sino de personas que hoy tienen dignidad”, afirmó la autoridad, subrayando el impacto humano de la iniciativa.
Por su parte, Cristian Fernández, gerente general de Invermar, señaló la relevancia del proyecto para la empresa. “Este proyecto no es solo una obra de infraestructura; es el reflejo de nuestro compromiso por generar un impacto positivo en las zonas donde operamos”, declaró. La inversión se centró en mejorar los servicios higiénicos, buscando así generar un cambio tangible en la calidad de vida de la comunidad escolar.
La nueva infraestructura sanitaria abarca una superficie de 81 m², destinada a la creación de nuevos módulos de servicios higiénicos y áreas de circulación. Un aspecto fundamental del diseño es su adaptación para personas con movilidad reducida, garantizando el acceso universal. El espacio cuenta con dos módulos equipados con duchas y lavamanos exteriores, ofreciendo un entorno más cómodo y funcional.
Jorge Azócar, director de la Escuela Rural de Aguantao, expresó su satisfacción por la concreción de la obra, enfatizando que el beneficio será transversal. “Se decidió implementar en un sector donde existen muchas necesidades”, comentó Azócar. “Es un sector rural que, gracias a su comunidad organizada y al apoyo de la empresa privada, ha podido concretar este hito tan importante. Esta obra permite concretar un mejor servicio higiénico y sanitario para ellos”, puntualizó.
La obra ya está operativa y representa un avance significativo para la educación rural en Calbuco. Se espera que la mejora en las condiciones sanitarias fomente un ambiente más propicio para el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes. ¿Continuarán sumándose alianzas público-privadas para potenciar la infraestructura en otras escuelas rurales de la región?
Fuente: BioBio Chile